jueves

Hojas de hierba

Me celebro y me canto,
y de aquello que me apropie te debes de apropiar
pues cada átomo que me pertenece también será tuyo.

Me entrego a la quietud e invito a mi alma a que también lo haga,
mientras me recuesto a mis anchas a mirar un tallo de hierba estival.

Mi lengua y cada átomo de mi sangre se formaron de esta tierra, de este aire,
y he nacido aquí, de padres cuyos padres aquí también nacieron, lo mismo que sus padres.
A mis treinta y siete años y con una salud perfecta,
he empezado a vivir, y espero no dejar de hacerlo hasta que muera.

Me he retirado de las escuelas y los credos,
me sirvieron y nunca he de olvidarlo.
Recibo el bien o el mal, permito que todo me hable sin cuidarme del peligro,
hasta la naturaleza desenfrenada con su energía original.


Walt Whitman
Traducción: Jorge Luis Borges


I celebrate myself, and sing myself,
And what I assume you shall assume,
For every atom belonging to me as good belongs to you.

I loafe and invite my soul,
I lean and loafe at my ease observing a spear of summer grass.

My tongue, every atom of my blood, form'd from this soil, this air,
Born here of parents born here from parents the same, and their parents the same,
I, now thirty-seven years old in perfect health begin,
Hoping to cease not till death.

Creeds and schools in abeyance,
Retiring back a while sufficed at what they are, but never forgotten,
I harbor for good or bad, I permit to speak at every hazard,
Nature without check with original energy.

lunes

Primavera

Se ve muy bien el panorama
Chispas de bengala por doquier
Ahora sí mi día aclara
Se ha iluminado mi jardín

Haces la cosa sencilla
Enciendes mis luces y mi vida brilla
Luciérnagas amarillas
Se cruza un milagro y mi vida brilla

Qué bellos destellos
Candentes pedazos de sol
Todo cristalizas
Me envuelve este gran esplendor

Lucero de la primavera
Eres el eterno amanecer
Estrella de la nueva era
A mis sueños traes lucidez

Haces la cosa sencilla
Enciendes mis luces y mi vida brilla
Luciérnagas amarillas
Se cruza un milagro y mi vida brilla

Fuego y pirotecnia,
Burbujas y rayos de amor
Disipas las sombras
Las mandas a otra dimensión

Haces mi vida brillar



una canción de aterciopelados

viernes

Surgiste de la noche
y había flores en tus manos,
ahora surgirás de entre una confusión de gente,
de un tumulto de charla sobre ti.

Yo que te he visto entre las cosas primordiales
me enfurecí cuando escuché tu nombre
en sitios ordinarios.
Quisiera que las frescas olas fluyeran por mi mente,
y el mundo se secara como una hoja mustia
o como un diente de león para así ser barrido,
de modo que pudiera encontrarte de nuevo,
a solas.

Ezra Loomis Pound
Traducción: Ezequiel Zaidenwerg
http://zaidenwerg.blogspot.com/


You came in out of the night
And there were flowers in your hand,
Now you will come out of a confusion of people,
Out of a turmoil of speech about you.

I who have seen you amid the primal things
Was angry when they spoke your name
In ordinary places.
I would that the cool waves might flow over my mind,
And that the world should dry as a dead leaf,
Or as a dandelion see-pod and be swept away,
So that I might find you again,
Alone.

domingo

Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestas tu mano en esta noche
de fin de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas. Entonces
la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo, como
si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.


Julio Cortázar

martes

Adiós

Aclaro que éste no es un testamento
de esos que se usan como colofón de vida
es un testamento mucho más sencillo
tan solo para el fin de la jornada

o sea que lego para mañana jueves
las preocupaciones que me legara el martes
levemente alteradas por dos digestiones
las usuales noticias del cono sur
y la nube de mosquitos casi vampiros

lego mis catorce estornudos del mediodía
una carta a mi mujer en la que falta la posdata
el final de una novela que a duras penas leo
las siete sonrisas de cinco muchachas
ya que hubo una que me brindó tres
y el ceño fruncido de un señor
que no conozco ni aspiro a conocer

lego un colorido ajedrez moscovita
una computadora japonesa sin pilas
y la buena radio en que está sonando
el español grisáceo de la bibicí
ah la olivetti y el cepillo de dientes
no los lego porsiaca
lego tropos y metáforas de uso privado
que modestamente acuñe en la tarde
por ejemplo el astillero en que reparo mis sueños
el pájaro aleatorio que surge del crepúsculo
la cortina de lluvia que miro y no descorro
lego un remordimiento porque es aleccionante
y un poco de tristeza por que es inevitable
también mi soledad con la ilusión
de que el jueves resuelva no admitirla
y me sancione con presencias varias

lego los crujidos de mis viejas bisagras
también una tajada de mi sombra
no toda por que un hombre sin su sombra
no merece el respeto de la gente

lego el pescuezo recién lavado
como para un jueves de guillotina
una maceta con hierbabuena
y otra con un bionato que me hastía
ya que esta cargante convolvulácea
me está invadiendo el cuarto con sus hojas

lego los suburbios de una idea
un tríptico de espejos que me agrade
el mar allá al alcance de la mano
mis cóleras por orden alfabético
y un breve y curioso estado de ánimo
que todavía no se si es inocencia
o estupidez malsana
o alegría

sólo ahora lo advierto
en paredes y anaqueles y venas
en glándulas y techos y optimismos
me quedan tantas cosas por legar
que mejor las incluyo
en otro testamento
digamos el del viernes

Mario Benedetti
(1920 - 2009)

sábado

Duro decir:
te amo,
mira cuánto tiempo, distancia y pretensión
he puesto ante el horror de esa palabra,
esa palabra como serpiente
que viene sin hacer ruido, ronda
y se niega una, dos, tres, cuatro, muchas veces,
ahuyentándola como un mal pensamiento,
una debilidad,
un desliz,
algo que no podemos permitirnos

-ese temblor primario
que nos acerca al principio del mundo,
al lenguaje elemental del roce o el contacto,
la oscuridad de la caverna,
el hombre y la mujer
lamiéndose el espanto del estruendo-

Reconocer
ante el espejo,
la huella
la ausencia de cuerpos entrelazados hablándose.

Sentir que hay
un amor feliz
enjaulado a punta de razones,
condenado a morir de inanición,
sin darse a nadie más
obseso de un rostro inevitable.

Pasar por días
de levantar la mano,
formar el gesto del reencuentro y arrepentirse.
No poder con el miedo,
la cobardía,
el temor al sonido de la voz.
Huir como ciervo asustado del propio corazón,
vociferando un nombre en el silencio
y hacer ruido,
llenarse de otras voces,
sólo para seguirnos desgarrando
y aumentar el espanto
de haber perdido el cielo para siempre.


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Tocamos la noche con las manos
escurriéndonos la oscuridad entre los dedos,
sobándola como la piel de una oveja negra.

Nos hemos abandonado al desamor,
al desgano de vivir colectando horas en el vacío,
en los días que se dejan pasar y se vuelven a repetir,
intrascendentes,
sin huellas, ni sol, ni explosiones radiantes de claridad.

Nos hemos abandonado dolorosamente a la soledad,
sintiendo la necesidad del amor por debajo de las uñas,
el hueco de un sacabocados en el pecho,
el recuerdo y el ruido como dentro de un caracol
que ha vivido ya demasiado en una pecera de ciudad
y apenas si lleva el eco del mar en su laberinto de concha.

¿Cómo volver a recapturar el tiempo?

¿Interponerle el cuerpo fuerte del deseo y la angustia,
hacerlo retroceder acobardado
por nuestra inquebrantable decisión?

Pero... quién sabe si podremos recapturar el momento
que perdimos.

Nadie puede predecir el pasado
cuando ya quizás no somos los mismos,
cuando ya quizás hemos olvidado
el nombre de la calle
donde
alguna vez
pudimos
encontrarnos.


Gioconda Belli

viernes

Mucho más allá

¿Y si nos vamos anticipando
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?

¿Y qué?
¿Y qué me das a mí,
a mí que he perdido mi nombre,
el nombre que me era dulce sustancia
en épocas remotas, cuando yo no era yo
sino una niña engañada por su sangre?

¿A qué, a qué
este deshacerme, este desangrarme,
este desplumarme, este desequilibrarme
si mi realidad retrocede
como empujada por una ametralladora
y de pronto se lanza a correr,
aunque igual la alcanzan,
hasta que cae a mis pies como un ave muerta?
Quisiera hablar de la vida.
Pues esto es la vida,
este aullido, este clavarse las uñas
en el pecho, este arrancarse
la cabellera a puñados, este escupirse
a los propios ojos, sólo por decir,
sólo por ver si se puede decir:
"¿es que yo soy? ¿verdad que sí ?
¿no es verdad que yo existo
y no soy la pesadilla de una bestia?".

Y con las manos embarradas
golpeamos a las puertas del amor.
Y con la conciencia cubierta
de sucios y hermosos velos,
pedimos por Dios.
Y con las sienes restallantes
de imbécil soberbia
tomamos de la cintura a la vida
y pateamos de soslayo a la muerte.

Pues esto es lo que hacemos.
Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza.


Alejandra Pizarnik

jueves

Despedida

...el caso no ofrece
ningún adorno para la diadema de las Musas.
Ezra Pound


Me despido de mi mano
que pudo mostrar el rayo
o la quietud de las piedras
bajo las nieves de antaño.

Para que vuelvan a ser bosques y arenas
me despido del papel blanco y de la tinta azul
de donde surgían los ríos perezosos,
cerdos en las calles, molinos vacíos.

Me despido de los amigos
en quienes más he confiado:
los conejos y las polillas,
las nubes harapientas del verano,
mi sombra que solía hablarme en voz baja.

Me despido de las virtudes y de las gracias del planeta:
los fracasados, las cajas de música,
los murciélagos que al atardecer se deshojan
de los bosques de casas de madera.

Me despido de los amigos silenciosos
a los que sólo les importa saber
dónde se puede beber algo de vino
y para los cuales todos los días
no son sino un pretexto
para entonar canciones pasadas de moda.

Me despido de una muchacha
que sin preguntarme si la amaba o no la amaba
caminó conmigo y se acostó conmigo
cualquiera tarde de esas en que las calles se llenan
de humaredas de hojas quemándose en las acequias.

Me despido de una muchacha
cuyo rostro suelo ver en sueños
iluminado por la triste mirada
de trenes que parten bajo la lluvia.

Me despido de la memoria
y me despido de la nostalgia
–la sal y el agua
de mis días sin objeto—

y me despido de estos poemas:
palabras, palabras –un poco de aire
movido por los labios— palabras
para ocultar quizás lo único verdadero:
que respiramos y dejamos de respirar.

Jorge Teillier
Sugerencia de Pablosky

sábado

Acelerás despacio,
el aire en la cara te reconforta.
A tu derecha, una heladera de coca cola
ilumina la estación de servicio.
Un colectivo, amarillo,
cruza lentamente la calle.
En la radio, los Beatles
cantan una canción que no recordás;
una cucaracha flotaba en el café
cuando vaciaste la cafetera.
Doblás y tomás por una calle oscura,
el empedrado te sacude un poco
y el ruido liso que te acompañaba
es ahora un leve repiqueteo.
¿Qué es lo que hace
que una vida funcione y avance?
Alguien, unos metros delante tuyo,
hace señas para que te detengas.

Fabián Casas

La respuesta no es obtener y conservar
sino obtener y dar.

La respuesta no es guardar y mantener
sino crecer y cambiar.

La respuesta no es hacer que las cosas se detengan
sino que las cosas sigan.

La respuesta no es tapar y ocultar
sino tocar y compartir.

La respuesta no es pensar
sino sentir.

La respuesta no es la muerte
sino el amor.

No la muerte sino la vida.


Theodore Sturgeon

lunes

Ella me pronuncia

Ríos de no besos me corren por el cuerpo
cascadas infinitas dibujando bucles de ausencia sobre la piel.
La soledad, caminante incansable, baja desde mi frente hasta los pies y de ahí vuelve a estas manos que la escriben. Siempre a la vera del río. Siempre pisando profundo y silencioso sobre la tierra blanda.
Un torrente de manos que se fueron me erosiona la voz
me miro los pies y los cuento, pero son siempre dos. Estamos solos.
y el número solitario, con rugido de agua que me deja sorda, llueve por todo el cuerpo
inunda los caminos, invade los refugios, mi cuerpo está lleno de ajenidades.
Tres ríos de no, de ya no, de nunca más, bajan hasta la madrugada y la llenan de agua. Ya casi no puedo ver lo que está en el fondo, pero recuerdo muy bien cómo se llama.

Todas las soledades, amor, tienen nombre propio.

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Un retacito de vos quedó enganchado en el silencio.
y todo lo que en mí es vidrio quedó fijo y sereno
mirándolo.
Una voz dijo
el infierno vendrá después

Lo espero todavía, mordiendo el vidrio de mis brazos.
Anteayer le vi la cara. Y escucho el latir de sus ruedas que me llaman.



María
http://airesinpajaros.blogspot.com/

martes

2009

Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

Jorge Luis Borges

sábado

Notre-Dame la nuit

Ahí estás en espacio, oleaje de campanas,
insoportable libertad en toda tu estatura levantada,
mendiga, grave perra,
mira, yo simplemente asisto y esto
nace.

Del aborrecimiento que me humilla contra el circo de espinas,
turbio diluvio, carro de holocausto que arrasa el pavimento,
qué tregua de delfines devora este silencio donde te estoy mirando,
desollado de insomnio, acostándome al filo de la plaza
para ser uno con tu sombra.

Odio la vanidad que te sostiene,
la irrisión de tanta mansedumbre, el pueblo de figuras que te corre por la piel;
aborrezco la lenta preparación del juego,
gata sobre la alfombra donde se estrellan cabalgadas de reyes con antorchas,
la zarpa atormentando el orden de la noche,
sometiendo el fragor de la batalla, la anhelante ciudad
a tu pelaje de ceniza contra el tiempo.

¿Aceptarás esta avalancha de rechazo que contra ti me cierra,
el tráfico que más allá de toda lengua se une con tu cintura inabrazable?
Eso te digo, y muere. Pero tú sabes escuchar
el juego verdadero, el árbol del encuentro,

y en el incendio de maitines
una flagelación de bronce nos agita
enlazados a gritos entre
ángeles carcomidos y quimeras,
rondando en una misma imagen y debate
de leviatán, garganta roja
que me repele y me vomita hasta
arrojarme a la calzada
como tu sombra, esa pared de tiempo.

Pero me yergo y me sostengo contra, madre de las lepras, tortuga infinitud,
y poco a poco retrocedo al canto original, a la pureza extrema,
al oprobio de infancia, a la saliva dulce de la leche,
al existir en aire y fábula, al modo en que se accede y se conoce,
para conmigo hacerte pan, para en eterno desleírte.
Oh no fugues, marsopa, ésta es la hora en que
me atraigo al día cereal, al claro gesto del pichel que danza el agua,
y ciego a la ciudad embisto los portales
bajo los órdenes que en vano te escudan de este amor,
salgo a tu centro en una danza de hoja seca, lengua de torbellino,
balbuceo del alma para incluirte y anegarte.
¡Oh noche, aquí está el día!

Otra vez es la sombra,
otra vez desde fuera te figuro,
vestido, solo, plaza.
Ahí estás liberada;
te miro desde mí, de tan abajo y vuelto.
Pero me yergo y me sostengo:
duerme, maraña de cristal. Yo soy tu límite,
tus muñones sangrando entre las nubes.

No hay otro amor que el que de hueco se alimenta,
no hay más mirar que el que en la nada alza su imagen elegida.


Julio Cortázar

El hombre, monótono universo,
cree acrecentar sus bienes
y de sus manos febriles
no salen, sin fin, más que límites.

Aferrado sobre el vacío
a su hilo de araña,
no teme ni seduce
más que a su propio grito.

Enmienda el desgaste construyendo tumbas,
y para pensarte, Eterno,
no tiene más que blasfemias.


Giuseppe Ungaretti

L'uomo, monotono universo,
Crede allargarsi i beni
E dalle sue mani febbrili
Non escono senza fine che limiti.

Attaccato sul vuoto
Al suo filo di ragno,
Non teme e non seduce
Se non il proprio grido.

Ripara il logorio alzando tombe,
E per pensarti, Eterno,
Non ha che le bestemmie.

lunes

Poesía

Llegas, silenciosa, secreta,
y despiertas los furores, los goces,
y esta angustia
que enciende lo que toca
y engendra en cada cosa
una avidez sombría.

El mundo cede y se desploma
como metal al fuego.
Entre mis ruinas me levanto,
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente.

Verdad abrasadora,
¿a qué me empujas?
No quiero tu verdad,
tu insensata pregunta.
¿A qué esta lucha estéril?
No es el hombre criatura capaz de contenerte,
avidez que sólo en la sed se sacia,
llama que todos los labios consume,
espíritu que no vive en ninguna forma
mas hace arder todas las formas contra invisibles huestes.

Subes desde lo más hondo de mí,
desde el centro innombrable de mi ser,
ejército, marea.
Creces, tu sed me ahoga,
expulsando, tiránica,
aquello que no cede
a tu espada frenética.

Ya sólo tú me habitas,
tú, sin nombre, furiosa substancia,
avidez subterránea, delirante.

Golpean mi pecho tus fantasmas,
despiertas a mi tacto,
hielas mi frente,
abres mis ojos.

Percibo el mundo y te toco,
substancia intocable,
unidad de mi alma y de mi cuerpo,
y contemplo el combate que combato
y mis bodas de tierra.

Nublan mis ojos imágenes opuestas,
y a las mismas imágenes
otras, más profundas, las niegan,
ardiente balbuceo,
aguas que anega un agua más oculta y densa.
En su húmeda tiniebla vida y muerte,
quietud y movimiento, son lo mismo.

Insiste, vencedora,
porque tan sólo existo porque existes,
y mi boca y mi lengua se formaron
para decir tan sólo tu existencia
y tus secretas sílabas, palabra
impalpable y despótica,
substancia de mi alma.

Eres tan sólo un sueño,
pero en ti sueña el mundo
y su mudez habla con tus palabras.
Rozo al tocar tu pecho
la eléctrica frontera de la vida,
la tiniebla de sangre
donde pacta la boca cruel y enamorada,
ávida aún de destruir lo que ama
y revivir lo que destruye,
con el mundo, impasible
y siempre idéntico a sí mismo,
porque no se detiene en ninguna forma
ni se demora sobre lo que engendra.

Llévame, solitaria,
llévame entre los sueños,
llévame, madre mía,
despiértame del todo,
hazme soñar tu sueño,
unta mis ojos con aceite,
para que al conocerte me conozca.


Octavio Paz

jueves

Dos potencias


Pobreza


es el hombre que nunca has visto quien
te mantiene andando,
el que ha de venir
algún día.

él no está afuera en las calles o
en los edificios o en los
estadios,
o si está ahí
de algún modo lo pasé por alto.

él no es uno de nuestros presidentes
u hombres de estado o actores.

me pregunto si él está allí.

camino por las calles
paso delante de farmacias y hospitales y
teatros y cafés
y me pregunto si él está ahí.

busqué durante casi medio siglo
y él no ha sido visto.

un hombre vivo, verdaderamente vivo,
digamos que cuando desciende las manos
al encender un cigarrillo
ves sus ojos
como los ojos fijos de un tigre mirando más allá
en el viento.

pero cuando las manos bajan
es siempre los
otros ojos
los que están allá
siempre siempre.

y pronto será demasiado tarde para mí
y habré vivido una vida
con farmacias, gatos, sábanas, saliva,
periódicos, mujeres, puertas y otras variedades,
pero en ninguna parte
un hombre vivo.


Charles Bukowski

Poverty
It is the man you've never seen who / keeps you going, / the one who might arrive / someday.
he isn't out on the streets or / in the buildings or in the / stadiums, / or if he's there / I've missed him somehow.
he isn't one of our presidents / or statesmen or actors.
I wonder if he's there.
I walk down the streets / past drugstores and hospitals and / theatres and cafes / and I wonder if he is there.
I have looked almost half a century / and he has not been seen.
a living man, truly alive, / say when he brings his hands down / from lighting a cigarette / you see his eyes
like the eyes of a tiger staring past / into the wind.
but when the hands come down / it is always the / other eyes / that are there / always always.
and soon it will be too late for me / and I will have lived a life / with drugstores, cats, sheets, saliva, / newspapers, women, doors and other assortments, / but nowhere / a living man.

miércoles

Kalashnikoff

Sí, sí, mentime, pegame que me gusta.
Yo soy la prueba de nuestro desamparo.

Río, y callo, y pienso,
y hablo para callar,
y finjo éxtasis portátiles.

¿Hay mayor impiedad que estas sonrisas de espectáculo
mientras oculto por las marquesinas hay un hombre que llora
una mujer que muere
un niño con un rifle?

Kalashnikoff.
Esas mentiras concertadas,
los rostros maquillados,
las palabras que envuelven,
la t.v.
Todo se vuelve un vómito
que cada quien devora como si fuera un caramelo.

+++

dislocación
el muro que se amaña

la libertad es un invento
es hacernos creer que caminamos por un suelo infinito
que en realidad es nuestra celda

pero hay algo peor:
si nos quitaran la celda
la añoraríamos

+++

los buitres en el círculo
y allí el niño famélico
la voluntad sin agua y sin comida

esta sed de vivir que nos duele en la foto que vos y yo hemos visto
y también en las fotos que no ha sacado nadie
y que retroalimentan el oprobio

entre el cinismo de los millonarios
y la parábola del niño y de los buitres
hay la maldad abstracta que nos identifica.


Franco de los Santos
http://elrumiante.blogspot.com


jueves

Nobel

Imagina dónde estás, en este momento. Imagina quién eres.

Eres simplemente una cámara oscura cuyo diafragma se abre a la negrura de la noche. Tu cámara es un fragmento de lava lanzado al espacio, y ese fragmento de lava es llevado en un círculo alrededor de una estrella cuya potencia es tal que ningún cuerpo en su vecindad puede escapar a su atracción. La estrella misma huye en el vacío a una velocidad incalculable, hacia un destino que no conoceremos jamás, forma parte de un lago de otros soles que conforma la galaxia, que se aleja de los otros lagos, de las otras Vías Lácteas, cada una hacia un punto del espacio a una velocidad incalculable, y cada uno de esos soles, cada una de esas Vías Lácteas están tan lejos que aun si los miráramos durante mil años nos parecerían inmóviles.

Imagina todo eso. Mira el cielo. Los lagos de estrellas, los soles, las nebulosas, los cúmulos, las nubes, los racimos de escarcha adheridos a los cometas. Piensa en el cortejo de los astros y de sus satélites, Júpiter, Saturno, Marte, Venus, Mercurio. Piensa que todo lo que acabo de decirte pasa por ese orificio minúsculo de tu pupila, un rayo tan fino como uno de tus cabellos, que entra en la cúpula de tu cráneo, en la casa de tu cuerpo, en el tiempo de tu vida tan breve, de tu tiempo que no dura más que la cigarra que escuchas en el mismo instante, colgada de la rama del algodonero, que adivina el mundo con un solo grito.

Imagina que esta noche es la más larga de tu vida. Déjate arrastrar a otro mundo, adivínalo a la manera de la cigarra, por los poros de tu piel, no solamente con las cámaras oscuras de tus ojos, sino con todo tu cuerpo. Respíralo, bébelo. Si crees saber algo, olvídalo.

Jean-Marie Gustave Le Clézio

sábado

La vida conduce al hombre serio por abigarrados y tortuosos senderos.
A menudo frena la fuerza de la andanza, luego vuelve a enderezarse.
Ya un elocuente contenido logra verterse libremente en palabras,
Ya la pesada carga del saber debe encerrarse en el silencio.
Mas allí donde dos hombres están acordes en lo hondo de su corazón
Quiebran la fortaleza aún de bronces o aceros.
Y allí donde dos hombres se entienden plenamente en lo hondo de su corazón,
Sus palabras son dulces y fuertes como aroma de orquídeas.

Kung Tse


I Ching. T'ung Jen, Comunidad con los hombres

jueves

Cuando leés mi mente
las estrellas resplandecen como diamantes rebeldes extraídos del sol.


The Killers

sábado

Es de noche: a esta hora hablan más fuerte todos los manantiales. Y también mi alma es un manantial.
Es de noche: sólo ahora se despiertan todas las canciones de los amantes. Y también mi alma es la canción de un amante.
Hay en mí algo insatisfecho, algo insaciable, que quiere hablar. Hay en mí un ansia de amor, que habla asimismo el lenguaje del amor.
Luz soy: ¡Ay, si fuera noche! Mas ésa es mi soledad, estar circundado de luz.
¡Ay, si yo fuese noche y oscuridad! ¡Cómo iba a sorber de los pechos de la luz!
¡Aun a vosotras os bendecería, pequeñas estrellas centelleantes, luciérnagas del cielo! Vuestros regalos de luz me darían la dicha.
Pero yo vivo en mi propia luz, yo reabsorbo en mí las llamas que de mí brotan.
Desconozco la felicidad del que recibe; con frecuencia he soñado que el robar debe ser más deleitoso que el aceptar.
En eso está mi pobreza: mi mano nunca descansa de dar. Ésta es mi envidia: ver ojos que aguardan con avidez y noches en vela de anhelo.
¡Malaventurados los que dais! ¡Oh, eclipses de mi sol! ¡Oh, anhelo de anhelar! ¡Oh, hambre devoradora dentro de la hartura!
Ellos toman de mí: ¿pero toco yo siquiera su alma? Entre el dar y el aceptar media un abismo: el abismo más pequeño es el más difícil de salvar.
De mi belleza brota un hambre: yo quisiera dañar a aquellos a quienes ilumino, y robar a aquellos a quienes colmo de regalos. ¡Tanta es mi hambre de maldad!
Retirar la mano cuando ya otra mano se extiende hacia ella; vacilar como la cascada antes de despeñarse - ¡Tanta es mi hambre de maldad!
Tal venganza se imagina mi plenitud; tal maldad incuba mi soledad.
¡Mi gozo de dar murió, a fuerza de dar! ¡Mi virtud se cansó de sí misma por su misma exuberancia!
Quien siempre regala, expuesto está a perder el pudor; a quien siempre distribuye, la mano y el corazón se le encallecen de tanto repartir.
Mis ojos no se inundan ya de lágrimas ante la vergüenza de los que piden; mi mano se ha endurecido, ya no siente el temblor de las manos ya llenas.
¿Adónde fueron las lágrimas de mis ojos y la gala de mi corazón? ¡Oh, soledad de los generosos! ¡Oh, silencio de los que brillan!
Muchos soles giran en los espacios vacíos. A todo lo que es oscuro le hablan con su luz, -para mí callan.
¡Ay, así es la enemistad de la luz contra lo que brilla: despiadada sigue su camino!
Injusto en lo más hondo de su corazón contra cuanto brilla: frío para con los soles: así caminan todos los soles.
Semejantes a huracanes, vuelan los soles por sus órbitas. Siguen en su voluntad inexorable: ésa es su frialdad.
¡Ay, sólo vosotros, los oscuros y nocturnos, extraéis calor de lo que brilla, solamente vosotros bebéis la leche y consuelo de las ubres de la luz!
¡Ay, hielo que me rodea, hielo abrasa mi mano! ¡Ay, en mí hay sed, que desfallece por vuestra sed!
Es de noche: ¡ay, que yo tenga que ser luz! ¡Y sed de lo nocturno! ¡Y soledad!
Es de noche: a esta hora brota de mí mi deseo, cual una fuente. - Hablar es lo que deseo.
Es de noche: a esta hora hablan más fuerte todos los manantiales. Y también mi alma es una fuente saltarina.
Es de noche: a esta hora despiertan las canciones de los amantes, y también mi alma es la canción de un amante.

Así habló Zarathustra.


Friedrich Nietzsche


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- ¿Por qué no puedo amar incondicionalmente? ¿Por qué me hundo en la crueldad?
- Es que así está hecho el hombre: con una mano acaricia, con la otra desgarra. El amor funciona como el corazón: sístole-diástole, apertura-cierre, entrega-reclusión. Si el circuito queda abierto todo el tiempo, su fuerza se agota.

Pedro Aznar

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55
Plenitud significa grandeza. Claridad en el movimiento.

La plenitud tiene éxito.
El rey la alcanza.
No estés triste; debes ser como el sol al mediodía.

Uno ha de iluminar todo el orbe terrestre.
Cuando el sol está en el mediodía, declina; cuando la luna está llena, mengua. El estar lleno y el estar vacío del Cielo y de la Tierra crece y decrece en el tiempo; ¡cuánto más es así tratándose de los hombres o de los espíritus y los dioses!

Nueve en el cuarto puesto significa:
La cortina tiene tal plenitud
que al mediodía se ven las estrellas polares.
Él se encuentra con su amo que es su par. ¡Ventura!

I Ching. Feng, La Plenitud

viernes

Edad de oro

Un día u otro
todos seremos felices.
Yo estaré libre
de mi sombra y mi nombre.
El que tuvo temor
escuchará junto a los suyos
los pasos de su madre,
el rostro de la amada será siempre joven
al reflejo de la luz antigua en la ventana,
y el padre hallará en la despensa la linterna
para buscar en el patio la navaja extraviada.

No sabremos
si la caja de música
suena durante horas o un minuto;
tú hallarás—sin sorpresa—
el atlas sobre el cual soñaste con extraños países,
tendrás en tus manos
un pez venido del río de tu pueblo,
y Ella alzará sus párpados
y será de nuevo pura y grave
como las piedras lavadas por la lluvia.

Todos nos reuniremos
bajo la solemne y aburrida mirada
de personas que nunca han existido,
y nos saludaremos sonriendo apenas
pues todavía creeremos estar vivos.


Jorge Teillier

lunes

Bajo el cielo nacido tras la lluvia
escucho un leve deslizarse de remos en el agua,
mientras pienso que la felicidad
no es sino un leve deslizarse de remos en el agua.
O quizás no sea sino la luz de un pequeño barco,
esa luz que aparece y desaparece
en el oscuro oleaje de los años
lentos como una cena tras un entierro.

O la luz de una casa hallada tras la colina
cuando ya creíamos que no quedaba sino andar y andar.

O el espacio del silencio
entre mi voz y la voz de alguien
revelándome el verdadero nombre de las cosas
con sólo nombrarlas: "álamos", "tejados".
La distancia entre el tintineo del cencerro
en el cuello de la oveja al amanecer
y el ruido de una puerta cerrándose tras una fiesta.
El espacio entre el grito del ave herida en el pantano,
y las alas plegadas de una mariposa
sobre la cumbre de la loma barrida por el viento.

Eso fue la felicidad:
dibujar en la escarcha figuras sin sentido
sabiendo que no durarían nada,
cortar una rama de pino
para escribir un instante nuestro nombre en la tierra húmeda,
atrapar una plumilla de cardo
para detener la huida de toda una estación.

Así era la felicidad:
breve como el sueño del aromo derribado,
o el baile de la solterona loca frente al espejo roto.

Pero no importa que los días felices sean breves
como el viaje de la estrella desprendida del cielo,
pues siempre podremos reunir sus recuerdos,
así como el niño castigado en el patio
encuentra guijarros para formar brillantes ejércitos.
Pues siempre podremos estar en un día que no ayer ni mañana,
mirando el cielo nacido tras la lluvia
y escuchando a lo lejos
un leve deslizarse de remos en el agua.

Jorge Teillier

jueves

Uno se construye grandes historias, ésa es la verdad, y puede seguir creyéndolas durante años, no importa lo absurdas que sean, ni lo inverosímiles, te las llevas contigo y basta. Se es hasta feliz con cosas así. Feliz. Y podría no acabar nunca. Luego, un día, sucede que se rompe algo en el corazón del gran artefacto fantástico, zas, sin razón alguna, se rompe de repente y tú te quedas ahí, sin comprender cómo es que toda aquella fabulosa historia ya no la llevas encima, sino delante, como si fuera la locura de otro y ese otro fueras tú. Zas. A veces, basta con nada. Incluso una sola pregunta que aflore. Basta con eso... Incluso una sola pregunta elemental que aflore desde las madrigueras subterráneas en las que la habíamos enterrado. Basta con eso.


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Todas las historias tienen una música propia. Ésta tiene una música blanca. Es importante decirlo porque la música blanca es una música extraña, a veces te desconcierta: se ejecuta suavemente y se baila lentamente. Cuando la ejecutan bien es como oír el silencio y a los que la bailan estupendamente se les mira y parecen inmóviles. La música blanca es algo extremadamente difícil.



Alessandro Baricco

sábado

Poema

Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz,
te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz,
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y cintas que dormían en la lluvia.
No quiero que tengas una forma, que seas precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo,
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese pelo lacio, esa sonrisa.
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino es también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre
en una galería de museo.

Además te quiero, y hace tiempo y frío.



Julio Cortázar

martes

El problema con los geranios
¡es que son demasiado rojos!
El problema con mi tostada es que
está llenísima de pan.

El problema con un diamante
es que es demasiado brillante.
Lo mismo se aplica a los peces y a las estrellas
y a la luz eléctrica.

El problema con las estrellas que veo
es la manera en que vuelan.
El problema conmigo mismo es que
el centro de todo es el ojo.

El problema con mi espejo
es que me muestra a mí;
hay problemas en todas las cosas
cuando no debería ser así.


The trouble with geraniums / is that they're much too red! / The trouble with my toast is that / it's far too full of bread.
The trouble with a diamond / is that it's much too bright. / The same applies to fish and stars / and the electric light.
The trouble with the stars I see / lies in the way they fly. / The trouble with myself is all / self-centred in the eye.
The trouble with my looking-glass / is that it shows me, me; / there's trouble in all sorts of things / where it should never be.

Las cosas más vastas son aquellas que no podemos aprender.
No nos enseñan a morir, ni a nacer,
ni a arder
de amor.

Qué digno de lástima es nuestro regreso forzoso
a las pequeñas cosas que podemos dominar.

The vastest things are those we may not learn.
We are not taught to die, nor to be born,
Nor how to burn
With love.

How pitiful is our enforced return
To those small things we are the masters of.



Mervyn Peake
Traducción: Leandro Fanzone
http://www.seikilos.com.ar

jueves

(...) pero nadie puede verlos, nadie puede atestiguar qué es eso que les ocurre, si es la muerte o la vida después de la muerte o una sobrevida o el paraíso o el infierno o un gajo de mundo, nadie, ni ellos, porque ellos están en ningún lugar, fuera de sus cuerpos de tan en sus cuerpos que están, en una laceradora corporeidad que los desmultiplica hasta una no-conciencia que no es desmayo. ¿Éxtasis? ¿Es eso el éxtasis? Nunca lo sabrán. Quizá sea esa la tragedia de sus vidas, de la vida, de toda vida humana: haber alcanzado la plenitud y no poder recordarlo, y no saber que uno estuvo allí, en ningún lugar, en la fraterna eternidad en que todo se une, se con-funde, en que nada se piensa, en que todo se mezcla volátilmente, impregnado cada fragmento del todo, indiferenciado, lo indiferenciado, lo indiviso, Lo Indiviso, el universo, el todo, el absoluto. Lo Indiviso. Lo Que Es.


Franco de los Santos
http://elrumiante.blogspot.com

martes

Nublado

Nubes... Hoy tengo conciencia del cielo, pues hace días que no lo miro pero lo siento, viviendo en la ciudad y no en la naturaleza que la incluye. Nubes... Son ellas hoy la principal realidad, y me preocupan como si el velarse del cielo fuese uno de los grandes peligros de mi destino. (...)
Nubes... Existo sin saberlo y moriré‚ sin quererlo. Soy el intervalo entre lo que soy y lo que no soy, entre el sueño y lo que la vida ha hecho de mí, la medida abstracta y carnal entre cosas que no son nada, siendo yo también nada. Nubes... ¡Qué desasosiego si siento, qué desconsuelo si pienso, qué inutilidad si quiero! (...)
Nubes... Me interrogo y me desconozco. Nada he hecho de útil ni haré de justificable. He gastado la parte de la vida que no perdí en interceptar confusamente cosa ninguna, haciendo versos en prosa a las sensaciones intransmisibles con que hago mío el universo desconocido. Estoy harto de mí, objetiva y subjetivamente. Estoy harto de todo, y del todo de todo. Nubes... Son todo, desarreglos de lo alto, cosas hoy sólo ellas reales entre la tierra nula y el cielo que no existe; harapos indescriptibles del tedio que les supongo; niebla condensada en amenazas de color ausente; algodones en rama sucios de un hospital sin paredes. Nubes... Son como yo, un pasar desfigurado entre el cielo y la tierra, al sabor de un impulso invisible, tronando o no tronando, alegrando blancas u obscureciendo negras, ficciones del intervalo y del error, lejos del ruido de la tierra y sin tener el silencio del cielo. Nubes... Siguen pasando, siguen siempre pasando, pasarán siempre siguiendo, en un enrollamiento discontinuo de madejas empañadas, en un alargamiento difuso de falso cielo deshecho.

Fernando Pessoa

domingo

Suben y suben las aguas hacia el fuego,
voy a buscar los astros para siempre.
Las sombras esta vez se olvidarán.

Leve, la bruma triste de las grietas
se encontrará con vidas que han quedado.
Las aguas esta vez no bajarán.

En torno al fondo intacto están las nubes,
lejos de aquellos muros de codicia.
Eterno es el retorno y el final.

Hoy se endulzan los cuerpos
como lo hace el agua fatal
y si no comprendes la piel se marcha.

Ilústrame, distribúyeme,
lúcrame y amenízame...
¿no ves que el sol se metió en su vaina?

Voy al norte de nada,
donde sopla el viento mortal,
donde las cenizas vuelven al alma.


Luis Alberto Spinetta

sábado

No hubo mano amiga que me ayudara
la noche que encontré la antigua senda
sobre la colina, cuando creí descubrir
los campos que embrujaban mi espíritu.
Ese árbol, aquel muro: los recordaba bien,
y todos los tejados y bosquecillos
eran familiares a mi mente,
como si los hubiera visto poco antes.
Adiviné que sombras se moldearían
cuando la perezosa luna ascendiera
tras la colina de Zaman, y supe
cómo se iluminaría el valle poco después.
Y cuando la senda subió, alta y agreste,
y parecía perderse entre los cielos,
no temí lo que pudiera ocultarse
tras aquellas laderas informes.
Caminaba decidido mientras la noche
se tornaba pálida y fosforescente;
los tejadillos de una casa lucían
espectrales cerca del escarpado camino.
Allí estaba el conocido letrero:
"Dos millas a Dunwich", la visión
de los campanarios y tejadillos asomó
delante de mí diez pasos más arriba...
No hubo mano amiga que me ayudara
cuando me topé con la antigua senda,
cuando crucé la cima y descubrí
aquel valle de ruina y desolación;
Tras al colina de Zaman surgía
la mole enorme de una maligna luna,
alumbrando malezas y enredaderas
sobre ruinosas paredes jamás vistas por mí.
Lucía tétrica en ciénagas y campos,
y unas aguas invisibles vertían vapores
ondulantes que me hacían dudar
de mi antiguo amor por este lugar.
Y desde aquella horrible región supe
que mi pasado cariño nunca había sido
y que me había alejado del sendero
que baja a aquel valle de la muerte.
La nieble se escurría a mi alrededor,
arriba, luminosa, brillaba la Vía Láctea...
No hubo mano amiga que me ayudara
la noche que descubrí la antigua senda.


H.P. Lovecraft

jueves

Concédeme esos cielos, esos mundos dormidos,
el peso del silencio, ese arco, ese abandono,
enciéndeme las manos,
ahóndame la vida
con la dádiva dulce que te pido.

Dame la luz sombría, apasionada y firme
de esos cielos lejanos, la armonía
de esos mundos sellados,
dame el límite mudo, el detenido
contorno de esas lunas de sombra,
su contenido canto.

Tú, el negado, da todo,
tú, el poderoso, pide,
tú, el silencioso, dame la dádiva dulcísima
de esa miel inmediata y sin sentido.


Idea Vilariño

lunes

No se juega con el miedo porque el miedo puede ser un arma de defensa propia, una forma inocente o culpable de coraje. El miedo nos abre los ojos y nos cierra los puños y nos mete en el riesgo desaprensivamente. Andamos por el mundo con el miedo a cuestas como si fuera un pudor obligatorio o en su defecto una variante del fracaso.

Mario Benedetti

sábado

Agua sexual

Rodando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.

Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.

Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.

Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.

Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.

Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro el mundo.

Y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.


Pablo Neruda (sí, Neruda)

lunes

No me parece
ni el espacio
ni la posibilidad,
yo no sabía exactamente qué era,
y no experimentaba la necesidad de pensarlo;
eran palabras
inventadas para definir cosas
que existían
o no existían
frente a
la urgencia apremiante
de una necesidad:
la de suprimir la idea,
la idea y su mito
y de hacer reinar en su lugar
la manifestación trotante
de esta explosiva necesidad:
dilatar el cuerpo de mi noche interna,
de la nada interna
de mi yo
que es noche
nada,
irreflexión,
pero que es explosiva afirmación
de que hay
algo
a lo cual puede ceder lugar:
mi cuerpo.


Antonin Artaud

Y aunque me cueste morir y aunque me cueste dar,
darme cuenta que otro sentido hay que tomar,
somos enigmas para descifrar,
perfectos cromosomas para alterar.

Y aunque te cueste decir todo lo que pensás,
mirando el mapa en tu rostro sé que atravesás
el más gigante océano, y vas...
viajás profundo y lejos, y me llevás.

Y aunque este viaje de dos pasajeros
va tomando rumbo incierto con cierta complicidad...
torcer las vías y descarrilar,
crear un reino antiguo, pero hoy, acá.



Fernando Ruiz Díaz

sábado

Me siento morir en tí, atravesado de espacios
que crecen, que me comen igual que mariposas hambrientas.
Cierro los ojos y estoy tendido en tu memoria, apenas vivo,
con los abiertos labios donde remonta el río del olvido.
Y tú, con delicadas pinzas de paciencia me arrancas
los dientes, las pestañas, me desnudas
el trébol de la voz, la sombra del deseo,
vas abriendo en mi nombre ventanas al espacio
y agujeros azules en mi pecho
por donde los veranos huyen lamentándose.
Transparente, aguzado, entretejido de aire
floto en la duermevela, y todavía
digo tu nombre y te despierto acongojada.
Pero te esfuerzas y me olvidas,
yo soy apenas la burbuja
que te refleja, que destruirás
con sólo un parpadeo.


Julio Cortázar

viernes

Reconozco tu rostro, tranquilo y pálido,
en el reflejo luminoso de la vela;
la negra sombra de tus párpados, bajo esa cortina
están los ojos que no ven utilidad a este mundo.
Y mientras observo, ansío conocer
los caminos por donde tus sueños van,
las tenebrosas regiones que tu imaginación ve
con los ojos velados por la rutina y por mí.
Pues del mismo modo, yo contemplo en sueños
cosas que mi memoria no podría guardar,
y desde la penumbra intento vislumbrar
las imágenes que aparecen ante tus ojos.
Yo, que conozco demasiado bien la cumbre de Thok;
los valles de Pnath, donde los sueños se reúnen;
las criptas de Zin; y así, pienso
por qué tus rezos se dirigen a la llama de la vela.
¿Pero, qué es lo que se desliza quedamente
sobre tu cara y tus barbudas mejillas?
¿Qué miedo distrae tu mente y tu corazón,
y te hace llorar con repentino temor?
Viejas visiones se despiertan... Ante tus ojos
brillan las oscuras nubes de otros cielos,
y por alguna demoníaca perspectiva
me veo flotar sobre la noche encantada.


H.P. Lovecraft

lunes

Perseguiré
los rastros de este afán
como busca el agua a la sed,
la estela de tu perfume.

Me atravesó
tu suave vendaval,
rumbo a tu recuerdo seguí
la senda de tu perfume.

No hay soledad
que aguante el envión,
el impulso antiguo y sutil
del eco de tu perfume.


Drexler / Supervielle

sábado

Respuesta

Y vos... vos sos tres veces la luna, tres veces el miedo de mañana y tres veces mis ganas de besarte los labios. Todo eso concentrado en un instante, y replicado hacia adelante miles de veces, millones de veces, un instante hecho de luna que camina hacia su muerte y cada vez imita su rostro, cada vez puede verla más claramente, cada vez baja los ojos del mismo modo en que ella lo hace. Es entonces, en la hora lunar, cuando las líneas de tu rostro se parecen más al barro con que fueron modeladas.
Trato de decir que sos hermoso; escupo pájaros de sangre y esto. Y vos dormís conmigo aunque esté hecha toda de barro, toda caminando hacia la muerte.

María
http://airesinpajaros.blogspot.com/

jueves

Viejos piratas me robaron y me vendieron a barcos mercantes
Minutos después me sacaron de ese hoyo insondable
Pero mis manos se hicieron fuertes
Por la mano del Todopoderoso
Nosotros continuamos triunfalmente en esta generación
Ayúdenme a cantar estas canciones de libertad
Porque lo que siempre tuve son canciones de reivindicación
Canciones redentoras.

Emancípense de la esclavitud mental
Nadie puede liberar nuestras mentes excepto nosotros mismos
No tengan miedo de la energía atómica
Porque nada de eso puede detener el tiempo
Por cuánto más matarán a nuestros profetas
Mientras nos quedamos mirando a un costado
Alguien dijo que esto es sólo una parte
Nosotros debemos terminar el libro.

Ayúdenme a cantar estas canciones de libertad
Porque lo que siempre tuve son canciones de redención
Es todo lo que tengo, canciones redentoras
Canciones de libertad.

Bob Marley


Old pirates yes they rob I
Sold I to the merchant ships
Minutes after they took I
from the bottom less pit
But my hand was made strong
By the hand of the almighty
We forward in this generation triumphantly
Won't you help to sing these songs of freedom
Cause all I ever had, redemption songs
Redemption songs.

Emancipate yourselves from mental slavery
None but ourselves can free our minds
Have no fear for atomic energy
Cause none of them can stop the time
How long shall they kill our prophets
While we stand aside and look
Some say it's just a part of it
We've got to fulfill the book.

Won't you help to sing these songs of freedom
Cause all I ever had, redemption songs,
all I ever had, redemption songs,
these songs of freedom, songs of freedom.

lunes

Desde tiempos de mi infancia no era
como los demás; no veía
lo que los demás veían; mis pasiones
no tenían el mismo origen.
No he sacado mi pesar del mismo
lugar, no pude hacer que mi alma
despertara a la alegría de la misma manera;
y todo lo que amé, lo amé en soledad.
Entonces (en mi infancia, en el alba
de una vida atormentada) fue arrancado
del abismo de cada cosa buena y mala
el misterio que todavía me subyuga:
del torrente, o de la fuente,
del rojo precipicio de la montaña,
del sol que me envolvía
en su otoño teñido de oro,
del relámpago en el cielo,
cuando pasaba junto a mí volando,
del trueno y la tormenta
y la nube que tomó la forma
(cuando el resto del cielo era azul)
de un demonio ante mi vista.

Edgar Allan Poe
Traducción: Leandro Fanzone
http://www.seikilos.com.ar/


From childhood's hour I have not been
As others were; I have not seen
As others saw; I could not bring
My passions from a common spring.
From the same source I have not taken
My sorrow; I could not awaken
My heart to joy at the same tone;
And all I loved, I loved alone.
Then- in my childhood, in the dawn
Of a most stormy life- was drawn
From every depth of good and ill
The mystery which binds me still:
From the torrent, or the fountain,
From the red cliff of the mountain,
From the sun that round me rolled
In its autumn tint of gold,
From the lightning in the sky
As it passed me flying by,
From the thunder and the storm,
And the cloud that took the form
(When the rest of Heaven was blue)
Of a demon in my view.

Canción

El peso de este mundo
es el amor.
Debajo de la carga de la soledad,
debajo de la carga
de la insatisfacción

el peso,
el peso que cargamos
es amor.

¿Quién podría negarlo?
Toca al cuerpo en los sueños,
crea milagros en el pensamiento,
en la imaginación padece
hasta que se concreta en otro cuerpo
-y mira desde el corazón
ardiente en su pureza-
porque la carga de la vida
es el amor;

sin embargo llevamos la carga con fatiga,
por eso es que debemos descansar finalmente
en brazos del amor,
descansar en los brazos del amor.

Sin amor no hay descanso,
no se duerme sin sueños
de amor-
Y aunque estés loco, obsesionado
con ángeles o máquinas,
el deseo final es el amor.

-Nunca es amargo,
y no sabe negarse,
no sabe contenerse aunque lo nieguen

es demasiado el peso.

-Y da sin esperar a cambio nada,
asi como la idea nos es dada en soledad
en toda la excelencia de su exceso.

Los cuerpos tibios brillan juntos en lo oscuro,
la mano busca el centro de la carne,
la piel tiembla feliz
y el alma llega alegre al ojo-

Sí, sí,
esto es lo que quería,
es lo que siempre quise,
volver
al cuerpo
en que nací.



Allen Ginsberg
Traducción: Alejandro Crotto
http://losporquesdelarosa.blogspot.com/


The weight of the world is love. Under the burden of solitude, under the burden of dissatisfaction
the weight, the weight we carry is love.
Who can deny? In dreams it touches the body, in thought constructs a miracle, in imagination anguishes till born in human- looks out of the heart burning with purity- for the burden of life is love, but we carry the weight wearily, and so must rest in the arms of love at last, must rest in the arms of love.
No rest without love, no sleep without dreams of love- be mad or chill obsessed with angels or machines, the final wish is love -cannot be bitter, cannot deny, cannot withhold if denied: the weight is too heavy -must give for no return as thought is given in solitude in all the excellence of its excess.
The warm bodies shine together in the darkness, the hand moves to the center of the flesh, the skin trembles in happiness and the soul comes joyful to the eye-- yes, yes, that's what I wanted, I always wanted, I always wanted, to return to the body where I was born.

sábado

El hombre que comprende los misterios de la Creación inherentes a fin y comienzo, muerte y vida, fenecer y devenir, y que comprende cómo estas polaridades de los opuestos se condicionan mutuamente, se eleva por encima del condicionamiento de lo perecedero. El tiempo significa para él únicamente que las etapas del devenir pueden desplegarse dentro de él en nítida sucesión. Y al hallarse enteramente presente en cada instante, emplea las seis etapas del devenir como si, montado sobre dragones, viajara hacia el cielo.
La índole de la energía creativa de la naturaleza no es detención o quietud, sino movimiento y desarrollo permanente. En virtud de esta fuerza todas las cosas se van modificando paulatinamente hasta que se transforman por entero, cobrando su apariencia fenoménica. Así se modifican y cambian las estaciones del año y, en su transcurso, va transformándose todo el mundo de las criaturas. Con ello, a cada cosa le es dada la naturaleza que le conviene, la cual, observada desde la mira de Dios, se llama su destino, su predeterminación. Al hallar así cada cosa su propia índole, surge en el mundo una armonía grande y duradera.

I Ching. Libro III. Ch'ien, El Cielo (Lo Creativo)


viernes

vivamos de repente sin pensar

bajo árboles honestos,
.................un arroyo
lo hace.el cerebro del agua-ondulado
-hábilmente persigue el enojado sueño
de la orilla. A medianoche,
................. una luna
rasga la piel de las colinas ordenadas

una tajante nada empieza a segar

vivamos como la luz que mata
y hagamos como el silencio,
................. porque el Remolino está después de todo:
(después de mí)amor,y después de vos.
Ocasionalmente siento indefinidas
cuán indefinidas no sé tenues lanzas-del-Ahora
y Las flechas-del-Después incitando a
a nuestras bocas a hacer algo rojo,algo alto

E. E. Cummings


let’s live suddenly without thinking

under honest trees,
.................a stream
does.the brain of cleverly-crinkling
-water pursues the angry dream
of the shore. By midnight,
................. a moon
scratches the skin of the organised hills

an edged nothing begins to prune

let’s live like the light that kills
and let’s as silence,
.................because Whirl’s after all:
(after me)love,and after you.
I occasionally feel vague how
vague idon’t know tenuous Now-
spears and The Then-arrows making do
our mouths something red,something tall



(la puntuación es así en el original)

miércoles

Esta sonrisa que me llega como el poniente
que se aplasta contra mi carne que hasta entonces sentía
sólo calor o frío
esta música quemada o mariposa débil como el aire que
quisiera tan sólo un alfiler para evitar su caída
ahora
cuando el reloj avanza sin horizonte o luna sin viento sin
bandera
esta tristeza o frío
no llames a mi puerta deja que el viento se lleve tus
labios
este cadáver que todavía guarda el calor de nuestros
besos
dejadme contemplar el mundo en una lágrima
Ven despacio hacia mí luna de dientes caídos
Dejadme entrar en la cueva submarina
atrás quedan las formas que se suceden sin dejar huella
todo lo que pasa y se deshace dejando tan sólo un humo
blanco
atrás quedan los sueños que hoy son sólo hielo o piedra
agua dulce como un beso desde el otro lado del horizonte

Pájaros pálidos en jaulas de oro.


Leopoldo María Panero

jueves

Canción de la niñez



Cuando el niño era niño,
andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente,
y este charco el mar.

Cuando el niño era niño,
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado,
y todas las almas eran una.

Cuando el niño era niño,
no tenía opinión sobre nada,
no tenía ningún hábito,
frecuentemente se sentaba en cuclillas,
y echaba a correr de pronto,
tenía un remolino en el pelo
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.

Cuando el niño era niño
era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y no soy vos?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allá?
¿Cuándo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol es tan solo un sueño?
Lo que veo oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo frente al mundo?
¿Existe de verdad el mal
y gente que en verdad es mala?
¿Cómo es posible que yo, el que yo soy,
no fuera antes de existir;
y que un día yo, el que yo soy,
ya no seré más éste que soy?

Cuando el niño era niño,
no podía tragar las espinacas, los porotos,
el arroz con leche y el coliflor.
Ahora lo come todo y no por obligación.

Cuando el niño era niño,
despertó una vez en una cama extraña,
y ahora lo hace una y otra vez.
Muchas personas le parecían bellas,
y ahora, con suerte, solo en ocasiones.
Imaginaba claramente un paraíso
y ahora apenas puede intuirlo.
Nada podía pensar de la nada,
y ahora se estremece ante a ella.

Cuando el niño era niño,
jugaba abstraído,
y ahora se concentra en cosas como antes
sólo cuando esas cosas son su trabajo.

Cuando el niño era niño,
como alimento le bastaba una manzana, pan
y hoy sigue siendo así.

Cuando el niño era niño,
las moras le caían en la mano como sólo caen las moras
y aún sigue siendo así.
Las nueces frescas le eran ásperas en la lengua
y aún sigue siendo así.
En cada montaña ansiaba
la montaña más alta
y en cada ciudad ansiaba
una ciudad aún mayor
y aún sigue siendo así.
En la copa de un árbol
cortaba las cerezas emocionado
como aún lo sigue estando.
Era tímido ante los extraños
y aún lo sigue siendo.
Esperaba la primera nieve
y aún la sigue esperando.

Cuando el niño era niño,
tiraba una vara como lanza contra un árbol,
y ésta aún sigue ahí, vibrando.
Als das Kind Kind war,
ging es mit hängenden Armen,
wollte der Bach sei ein Fluß,
der Fluß sei ein Strom,
und diese Pfütze das Meer.

Als das Kind Kind war,
wußte es nicht, daß es Kind war,
alles war ihm beseelt,
und alle Seelen waren eins.

Als das Kind Kind war,
hatte es von nichts eine Meinung,
hatte keine Gewohnheit,
saß oft im Schneidersitz,
lief aus dem Stand,
hatte einen Wirbel im Haar
und machte kein Gesicht beim fotografieren.

Als das Kind Kind war,
war es die Zeit der folgenden Fragen:
Warum bin ich ich und warum nicht du?
Warum bin ich hier und warum nicht dort?
Wann begann die Zeit und wo endet der Raum?
Ist das Leben unter der Sonne nicht bloß ein Traum?
Ist was ich sehe und höre und rieche
nicht bloß der Schein einer Welt vor der Welt?
Gibt es tatsächlich das Böse und Leute,
die wirklich die Bösen sind?
Wie kann es sein, daß ich, der ich bin,
bevor ich wurde, nicht war,
und daß einmal ich, der ich bin,
nicht mehr der ich bin, sein werde?

Als das Kind Kind war,
würgte es am Spinat, an den Erbsen, am Milchreis,
und am gedünsteten Blumenkohl.
und ißt jetzt das alles und nicht nur zur Not.

Als das Kind Kind war,
erwachte es einmal in einem fremden Bett
und jetzt immer wieder,
erschienen ihm viele Menschen schön
und jetzt nur noch im Glücksfall,
stellte es sich klar ein Paradies vor
und kann es jetzt höchstens ahnen,
konnte es sich Nichts nicht denken
und schaudert heute davor.

Als das Kind Kind war,
spielte es mit Begeisterung
und jetzt, so ganz bei der Sache wie damals, nur noch,
wenn diese Sache seine Arbeit ist.

Als das Kind Kind war,
genügten ihm als Nahrung Apfel, Brot,
und so ist es immer noch.

Als das Kind Kind war,
fielen ihm die Beeren wie nur Beeren in die Hand
und jetzt immer noch,
machten ihm die frischen Walnüsse eine rauhe Zunge
und jetzt immer noch,
hatte es auf jedem Berg
die Sehnsucht nach dem immer höheren Berg,
und in jeden Stadt
die Sehnsucht nach der noch größeren Stadt,
und das ist immer noch so,
griff im Wipfel eines Baums nach dem Kirschen in einem Hochgefühl
wie auch heute noch,
eine Scheu vor jedem Fremden
und hat sie immer noch,
wartete es auf den ersten Schnee,
und wartet so immer noch.

Als das Kind Kind war,
warf es einen Stock als Lanze gegen den Baum,
und sie zittert da heute noch.

Peter Handke
En la voz de Bruno Ganz


miércoles

El agua horada la piedra,
el viento dispersa el agua,
la piedra detiene al viento.
Agua, viento, piedra.

El viento esculpe la piedra,
la piedra es copa del agua,
el agua escapa y es viento.
Piedra, viento, agua.

El viento en sus giros canta,
el agua al andar murmura,
la piedra inmóvil se calla.
Viento, agua, piedra.

Uno es otro y es ninguno:
entre sus nombres vacíos
pasan y se desvanecen
agua, piedra, viento.


Octavio Paz


En este texto observamos cómo tres elementos de la naturaleza se determinan mutuamente, en una especie de condición circular, mostrando que lo que por un lado parece ser una fuerza, por otro se desvanece al estar relacionado con sus opuestos. Paz condensó brillantemente esa idea, que por estar enraizada en la índole de los Elementos parece natural y universal, a través de cuatro cuartetos simétricos hechos a partir del verso octosílabo que sorprenden por su concisión formal.
Pero Paz no está sólo hablando de la naturaleza. Su hallazgo formal y temático parte de una lectura filosófica del debate político y cultural, en los que él ve una circularidad de los opuestos y una imposibilidad de cambio, o una inutilidad de la dialéctica y por tanto una imposibilidad de la transformación (...)
Alejandro Tapia

Iwá, iwá lá ‘n wa o, iwá

No vi el viento
Vi moverse las nubes
No vi el tiempo
Vi caerse las hojas


Eduardo Chillida

viernes

Los influjos conscientes son siempre tan sólo limitados, puesto que han sido producidos con intención. La naturaleza no conoce intenciones y por eso todo en ella es tan grande. En la homogeneidad de la naturaleza fundamental se basa el hecho de que los mil caminos conduzcan todos a una sola meta, que es tan perfecta como si hubiese sido ideada en sus menores detalles.

I Ching. El Gran Tratado

jueves

Yo querría
poder usar
contigo,
la voz de la poesía
el tiempo todo.

Y evitar así
los oscuros laberintos
de la mente;
las dudas,
las preguntas, la incertidumbre.
Las palabras hirientes,
las contradicciones,
el miedo.

Hablar,
solamente,
desde aquel punto en mi pecho
donde nace el fuego,
sin luna negra,
sin el flujo imprevisible
de las mareas.

Después de todo,
para qué perderme
en el abecedario,
cuando solo quiero decir
. . .


Pedro Aznar

miércoles

Imprecación Zen


ya lo sé: es cursi

la verdad es cursi
y quiero decir obvia
pero tan sólo a posteriori:
sólo el que subió a la cima del monte
puede tener la visión que da haberlo subido

y otra aclaración:
no sólo es cursi la verdad:
también es siempre una distinta para cada uno

esto también es obvio
y creés que entendés
pero es con todo el cuerpo que se comprende la verdad


Franco de los Santos
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lunes

Es tan vasto el silencio de la noche en la montaña. Y tan despoblado. En vano uno intenta trabajar para no oírlo, pensar rápidamente para disimularlo. O inventar un programa, frágil punto que mal nos une al súbitamente improbable día de mañana. Cómo superar esa paz que nos acecha. Silencio tan grande que la desesperación tiene vergüenza. Montañas tan altas que la desesperación tiene vergüenza. Los oídos se afilan, la cabeza se inclina, el cuerpo todo escucha: ningún rumor. Ningún gallo. Cómo estar al alcance de esa profunda meditación del silencio. De ese silencio sin memoria de palabras. Si es muerte, cómo alcanzarla.

Es un silencio que no duerme: es insomne; inmóvil, pero insomne; y sin fantasmas. Es terrible: sin ningún fantasma. Inútil querer probarlo con la posibilidad de una puerta que se abra crujiendo, de una cortina que se abra y diga algo. Está vacío y sin promesas. Si por lo menos se escuchara al viento. El viento es ira, la ira es vida. O nieve. La nieve es muda pero deja rastro, lo emblanquece todo, los niños ríen, los pasos resuenan y dejan huella. Hay una continuidad que es la vida. Pero este silencio no deja señales. No se puede hablar del silencio como se habla de la nieve. No se puede decir a nadie como se diría de la nieve: ¿oíste el silencio de esta noche? El que lo escuchó, no lo dice.
(...)
Pero este primer silencio todavía no es el silencio. Que espere, pues las hojas de los árboles todavía se acomodarán mejor, algún paso tardío tal vez se oiga con esperanza por las escaleras.
Pero hay un momento en que del cuerpo descansado se eleva el espíritu atento, y de la tierra, la luna alta. Entonces él, el silencio, aparece.
El corazón late al reconocerlo.

Se puede pensar rápidamente en el día que pasó. O en los amigos que pasaron y para siempre se perdieron. Pero es inútil huir: el silencio está ahí. Aun el sufrimiento peor, el de la amistad perdida, es sólo fuga. Pues si al principio el silencio parece aguardar una respuesta -cómo ardemos por ser llamados a responder-, pronto se descubre que de ti nada exige, quizás tan sólo tu silencio. Cuántas horas se pierden en la oscuridad suponiendo que el silencio te juzga, como esperamos en vano ser juzgados por Dios. Surgen las justificaciones, trágicas justificaciones forzadas, humildes disculpas hasta la indignidad. Tan suave es para el ser humano mostrar al fin su indignidad y ser perdonado con la justificación de que es un ser humano humillado de nacimiento.
Hasta que se descubre que él ni siquiera quiere su indignidad. Él es el silencio.
(...)
Entonces, si se tiene valor, no se lucha más. Se entra en él, se va con él, nosotros los únicos fantasmas de una noche. Que entre. Que no espere el resto de la oscuridad delante de él, sólo él mismo.
Será como si estuviéramos en un navío tan descomunalmente grande que ignoráramos estar en un navío. Y éste navegara tan largamente que ignoráramos que nos estamos moviendo. Más de eso, nadie puede. Vivir en la orla de la muerte y de las estrellas es una vibración más tensa de lo que las venas pueden soportar.
(...)
Si no se tiene valor, que no se entre. Que se espere el resto de la oscuridad frente al silencio, sólo los pies mojados por la espuma de algo que se expande dentro de nosotros. Que se espere. Un insoluble por otro. Uno al lado del otro, dos cosas que no se ven en la oscuridad. Que se espere. No el fin del silencio, sino la ayuda bendita de un tercer elemento, la luz de la aurora.

Después, nunca más se olvida. Es inútil intentar huir a otra ciudad. Porque cuando menos se lo espera, se puede reconocerlo de repente. Al atravesar la calle en medio de las bocinas de los autos. Entre una carcajada fantasmagórica y otra. Después de una palabra dicha. A veces, en el mismo corazón de la palabra. Los oídos se asombran, la mirada se desvanece: helo ahí. Y desde entonces, él es fantasma.


Clarice Lispector

martes

Observo el devenir de mi vida como quien mira la quietud de un charquito de agua.
De vez en cuando el viento sopla y la superficie del agua se agita, formando figuras imprevisibles y efímeras que brillan sin orden en todas direcciones.
El viento es uno solo, pero sobre ese espejo de agua parecen miles los que soplan. De todas partes. Un caleidoscopio leve e inexplicable.
Observo los dibujos que, de vez en cuando, la brisa de una presencia intangible imprime en las aguas de mi destino.

Mayo de 2005

Si escribo lo que siento es porque así disminuyo la fiebre de sentir. Lo que confieso no tiene importancia, pues nada tiene importancia. Hago paisajes con lo que siento. Hago fiestas de las sensaciones.

Fernando Pessoa

Lo que es bueno y está conforme con el orden lo es por la naturaleza de las cosas e independientemente de las convenciones humanas.

Jean-Jacques Rousseau

viernes

La idiotez nunca duerme

no voy a hablar del viento
de la fragua de angustia que me formatea
del silencio gruñendo entre piedras y árboles
de las ramas que tiemblan
del agua que me ausculta
pesarosa
corre adentro y se pierde
se convierte en mi cuerpo

no voy a hablar del indigente que duerme en mi vereda
ni del toyota que estaciona al lado
ni de los celulares luminosos y las persianas bajas y el milico en la esquina
mientras se matan a diez metros y él mira al reparito
o dormita tal vez

la idiotez nunca duerme
la tristeza tampoco
pero la soledad amarra:
es una soga larga y fuerte que te deja indefenso
mientras la realidad te come el hígado
vuelve y te picotea cada día


Franco de los Santos
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lunes

Final del año con arte poética

Ni el pormenor simbólico
de reemplazar un tres por un dos
ni esa metáfora baldía
que convoca un lapso que muere y otro que surge
ni el cumplimiento de un proceso astronómico
aturden y socavan
la altiplanicie de esta noche
y nos obligan a esperar
las doce irreparables campanadas.
La causa verdadera
es la sospecha general y borrosa
del enigma del Tiempo;
es el asombro ante el milagro
de que a despecho de infinitos azares,
de que a despecho de que somos
las gotas del río de Heráclito,
perdure algo en nosotros:
inmóvil.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor, y un símbolo,

ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.


Jorge Luis Borges

sábado

Yo no preciso enaltecerme, ni rebajarme, o justificarme frente a los demás. Hay quienes lo necesitan y lo exigen del otro. Eso parece otorgar el marco de cordura a la existencia, fijando posiciones en los vínculos.
La relación con el otro no debería estar forzosamente signada por las referencias de lo alto, lo bajo o lo justo, menos aún cuando a partir de esas referencias se establecen la percepción de la realidad y la ubicación frente a ella.
Enaltecerse, rebajarse y justificarse, únicamente frente a uno mismo, y en consecuencia frente a la divinidad.

viernes

Cuando estoy trabajando en un problema, nunca pienso sobre su belleza. Solo pienso en cómo resolver el problema. Pero cuando lo termino, si la solución no es bella, sé que está equivocada.

Buckminster Fuller

Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos.
Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta.
Me engañan y yo debo ser la mentira.
Me incendian y yo debo ser el infierno.
Debo alabar y agradecer cada instante del tiempo.
Mi alimento es todas las cosas.
El peso preciso del universo, la humillación, el júbilo.
Debo justificar lo que me hiere.
Soy el poeta.


Jorge Luis Borges

domingo

37
más allá de cualquier zona prohibida
hay un espejo para nuestra triste transparencia

38
Este canto arrepentido, vigía detrás de mis poemas
este canto me desmiente, me amordaza


Alejandra Pizarnik

miércoles

aMour

adoro el modo en que reaccionas al llegar y tu electricidad me justifica más
si sonríes me inhibes cuando callas me inhibes si te marchas me inhibes cuando vuelves me inhibes

una canción de los látigos

martes

(...)
A despecho de tu desamor
tu hermosura
prodiga su milagro por el tiempo.
Está en ti la ventura
como la primavera en la hoja nueva.
Ya casi no soy nadie,
soy tan sólo ese anhelo
que se pierde en la tarde.
En ti está la delicia
como está la crueldad en las espadas.
(...)

Jorge Luis Borges

jueves

Nada

Como la vida es nada en tu filosofía,
brindemos por el cierto no ser de nuestros cuerpos.

Brindemos por la nada de tus sensuales labios
que son ceros sensuales en tus azules besos;
como todo azul, quimérica mentira
de los blandos océanos y de los blancos cielos.

Brindemos por la nada del material reclamo
que se hunde y se levanta en tu carnal deseo;
como todo lo carne, relámpago, chispazo,
en la verdad mentira sin fin del Universo.

Brindemos por la nada, bien nada de tu alma,
que corre su mentira en un potro sin freno;
como todo lo nada, buen nada, ni siquiera
se asoma de repente en un breve destello.

Brindemos por nosotros, por ellos, por ninguno;
por esta siempre nada de nuestros nunca cuerpos;
por todos, por los menos; por tantos y tan nada;
por esas sombras huecas de vivos que son muertos.

Si del no ser venimos y hacia el no ser marchamos,
nada entre nada y nada, cero entre cero y cero,
y si entre nada y nada no puede existir nada,
brindemos por el bello no ser de nuestros cuerpos.

Julia de Burgos

martes

Echo raíces en ti,
vegetalmente hambrienta
de tu tierra húmeda
y negra.

Renata Durán

sábado

Estoy viva
como fruta madura
dueña ya de inviernos y veranos,
abuela de los pájaros,
tejedora del viento navegante.

No se ha educado aún mi corazón
y, niña, tiemblo en los atardeceres,
me deslumbran el verde, las marimbas
y el ruido de la lluvia
hermanándose con mi húmedo vientre,
cuando todo es más suave y luminoso.

Crezco y no aprendo a crecer,
no me desilusiono,
ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
descreída de todo, lamentando su suerte.
No. Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,
de la tierra parida,
el canto de los pueblos,
los brazos del obrero construyendo,
la mujer vendedora con su ramo de hijos,
los chavalos alegres marchando hacia el colegio.

Si.
Es verdad que a ratos estoy triste
y salgo a los caminos,
suelta como mi pelo,
y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoro recuerdos
brotando entre mis huesos
y soy una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole caza al aire,
gozándome en el ser que me sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.

Soy la mujer que piensa.
Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.

Gioconda Belli

jueves

Naufragio inconcluso

Este temporal a destiempo,
estas rejas en las niñas de mis ojos,
esta pequeña historia de amor
que se cierra como un abanico
que abierto mostraba a la bella alucinada:
la más desnuda del bosque
en el silencio musical de los abrazos.

Alejandra Pizarnik

lunes

No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni guante;
tállame como un sílex, desespérame.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dálos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforos y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
No me importa ignorarte en pleno día,
saber que juegas cara al sol y al hombre. Compártelo.

Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
lo que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.

Julio Cortázar

Estos son en verdad los pensamientos de todos los hombres en todas las épocas y países: no son originales míos,
Si no son tan tuyos como míos, son nada o casi nada,
Si no son el enigma y la solución del enigma, son nada,
Si no son tan cercanos como lejanos, son nada.

Esta es la hierba que crece donde hay tierra y hay agua,
Este es el aire común que baña el planeta.


Walt Whitman
Traducción: Jorge Luis Borges


These are really the thoughts of all men in all ages and lands, they are not original with me,
If they are not yours as much as mine they are nothing, or next to nothing,
If they are not the riddle and the untying of the riddle they are nothing,
If they are not just as close as they are distant they are nothing.

This is the grass that grows wherever the land is and the water is,
This the common air that bathes the globe.




viernes

Hay dos afirmaciones del amor. En primer lugar, cuando el enamorado encuentra al otro, hay afirmación inmediata (psicológicamente: deslumbramiento, entusiasmo, exaltación, proyección loca de un futuro pleno: soy devorado por el deseo, por el impulso de ser feliz): digo a todo (cegándome). Sigue un largo túnel: mi primer está carcomido de dudas, el valor amoroso es incesantemente amenazado de depreciación: es el momento de la pasión triste, la ascensión del resentimiento y de la oblación. De este túnel, sin embargo, puedo salir; puedo "superar", sin liquidar; lo que afirmé una primera vez puedo afirmarlo de nuevo sin repetirlo, puesto que entonces lo que yo afirmo es la afirmación, no su contingencia: afirmo el primer encuentro en su diferencia, quiero su regreso, no su repetición. Digo al otro (viejo o nuevo): Recomencemos.

Roland Barthes

martes

océano mar

¿Sabés qué es lo bello, aquí? Mirá: nosotros caminamos, dejamos todas esas huellas sobre la arena, y ahí se quedan, precisas, ordenadas. Pero mañana cuando te levantes, vas a mirar esta enorme playa y ya no habrá nada, ni una huella, ni una señal cualquiera, nada. El mar borra, de noche. La marea esconde. Es como si no hubiera pasado nadie. Es como si nunca hubiéramos existido. Si hay un lugar en el mundo en el que podés pensar en nada, ese lugar es aquí. Ya no es más tierra, todavía no es mar. No es vida falsa, no es vida verdadera. Es tiempo. Tiempo que pasa. Y basta.

Alessandro Baricco

Sai cos'è bello, qui? Guarda: noi camminiamo, lasciamo tutte quelle orme sulla sabbia, e loro restano lì, precise, ordinate. Ma domani, ti alzerai, guarderai questa grande spiaggia e non ci sarà più nulla, un'orma, un segno qualsiasi, niente. Il mare cancella, di notte. La marea nasconde. E' come se non fosse mai passato nessuno. E' come se noi non fossimo mai esistiti. Se c'è un luogo, al mondo, in cui puoi non pensare a nulla, quel luogo è qui. Non è più terra, non è ancora mare. Non è vita falsa, non è vita vera. E' tempo. Tempo che passa. E basta.

lunes

Ya no sé qué hacer conmigo

http://www.youtube.com/watch?v=y9LlnLTH87U

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Tanto ser diverso (tantos dioses y demonios
éste más ávido que aquél) es un hombre

(tan fácilmente uno se esconde en otro;
y, no obstante, cada uno, siendo todos, no escapa de ninguno)
tumulto tan vasto es el deseo más simple:
tan despiadada mortandad la esperanza
más inocente (tan profundo el espíritu del cuerpo,
tan lúcido eso que la vigilia llama sueño)

tan solitario y tan nunca el hombre solo
su más breve latido dura un año terrestre
sus más largos años el latido de un sol;
su más leve quietud lo lleva hasta la estrella más joven

¿Cómo podría ese tanto que se llama a sí mismo Yo
atreverse a comprender su innumerable Quién?

E. E. Cummings
Traducción: Octavio Paz

viernes

ocurre la poesía
cuando la bruma envuelve a la palabra
cuando en un diapasón que no se advierte percuten cuerdas inasibles
y el silbido del viento se conjuga con el vuelo del ave
con el crujir de la madera muerta y el aletear de los ramajes vivos
cuando en mis ojos el futuro se disuelve
y quedás sólo vos
cuando palabra y silencio se equivalen

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me consuelo
del espanto de ser
mirando tu silencio
adivinando el gesto que advendrá
como una insólita iluminación

desde lejos te miro
porque sólo de lejos se contempla a los dioses
(quiero decir: a la divinidad
a la deidad que habita en todo
pero que empero a veces se condensa
en el silencio de tus ojos en que germina el mundo
la verdad
el presente)


Franco de los Santos
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jueves

[otro] fragmento de un discurso amoroso

En realidad no admito nada del otro, no comprendo nada. Todo lo que, del otro, no me concierne, me parece extraño, hostil; experimento entonces respecto de él una mezcla de pavor y de severidad: temo y repruebo al ser amado. Soy solamente "liberal": un dogmático doliente, en cierta manera.
(Industriosa, infatigable, la máquina de lenguaje resuena en mí -puesto que marcha bien- fabrica su cadena de adjetivos: cubro al otro de adjetivos, desgrano sus cualidades, su qualitas.)
A través de esos juicios variables, versátiles, subsiste una impresión penosa: veo que el otro persevera en sí mismo: es él mismo esta perseverancia con la que tropiezo. Me enloquezco al comprobar que no puedo desplazarla; haga lo que haga, por más que me prodigue para él, no renuncia nunca a su propio sistema. Experimento contradictoriamente al otro como una divinidad caprichosa.
Así, curiosamente, la "libertad" del otro de "ser él mismo" la experimento como una obstinación pusilánime. Veo bien al otro como tal -veo el tal del otro-, pero en el campo del sentimiento amoroso, ese tal me es doloroso, puesto que nos separa, y puesto que una vez más, me rehúso a reconocer la división de nuestra imagen, la alteridad del otro.
Este primer tal es malo porque dejó en secreto un adjetivo: el otro es obstinado: él revela todavía la qualitas. Es preciso que me libere de todo deseo de balance; es preciso que el otro devenga a mis ojos puro de toda atribución. Tú eres así, precisamente así. Tal cual es, el ser amado no recibe ya ningún sentido ni de mí mismo ni del sistema en el que está inmerso; no es ya sino un texto sin contexto; no tengo más necesidad o deseo de descifrarlo; él es de algún modo el suplemento de su propio lugar.
Accedo entonces (fugitivamente) a un lenguaje sin adjetivos. Amo al otro no según sus cualidades (compatibilizadas) sino según su existencia; por un movimiento que bien podrían llamar místico, amo no lo que él es sino: que él es. El lenguaje del que el sujeto amoroso hace protesta entonces es un lenguaje obtuso: todo juicio es suspendido, el terror del sentido es abolido. Lo que liquido en ese movimiento, es la categoría misma del mérito.

Roland Barthes

martes

Quién me acompañará por los campos
El sol se disemina en diamantes
de gotas de agua
sobre la hierba flexible
Descanso dócil
a la inclinación
del universo sereno
Se dilatan las montañas
en sorbos de sombra lila
y bogan con el cielo
Arriba en la bóveda leve
el hechizo se ha roto
Y me desplomo en mí
Y me oscurezco en mi nido

Giuseppe Ungaretti


Chi mi accompagnerà pei campi
Il sole si semina in diamanti
di gocciole d'acqua
sull'erba flessuosa
Resto docile
all'inclinazione
dell'universo sereno
Si dilatano le montagne
in sorsi d'ombra lilla
e vogano col cielo
Su alla volta lieve
l'incanto si è troncato
E piombo in me
E m'oscuro in un mio nido


lunes

He de darte las manos, espera, todavía
está llena la tierra del murmullo del día.
La bóveda celeste no deja ver ninguna
de sus estrellas... duerme en los cielos la luna.

He de darte las manos, pero aguarda, que ahora
todo piensa y trabaja -la vida es previsora-
Pero el corazón mío se esconde solitario,
desconsolado y triste por el bullicio diario.

Hace falta que todo lo que se mueve cobre
una vaga pereza, que el esfuerzo zozobre,
que caiga sobre el mundo un tranquilo descanso,
un medio todo dulce, consolador y manso.

Espera... dulcemente, balsámica de calma,
se llegará la noche, yo te daré las manos,
pero ahora lo impiden esos ruidos mundanos;
hay luz en demasía, no puedo verte el alma.


Alfonsina Storni

sábado

Primavera

.
21

Soy el poeta del Cuerpo y soy el poeta del Alma,
Los goces del cielo están conmigo y los tormentos del infierno están conmigo,
Los primeros los injerto y los multiplico en mi ser, los últimos los traduzco a un nuevo idioma.

Soy el poeta de la mujer no menos que el poeta del hombre,
Y digo que es tan grande, ser mujer como ser hombre,
Y digo que nada es mayor que ser la madre de hombres.

Entono el canto de la exaltación o de la soberbia,
Ya estamos hartos de plegarias y de zalamerías,
Muestro que el tamaño no es más que crecimiento.

¿Has dejado atrás a los otros? ¿Eres el Presidente?
Es una bagatela, cada uno de los otros te alcanzará y seguirá adelante.

Soy el que camina con la tierna y creciente noche,
Llamo a la tierra y al mar que abraza la noche.

Abrázame, noche de senos desnudos, abrázame, noche magnética y fecunda,
Noche de los vientos del Sur, noche de las estrellas grandes y escasas,
Noche serena que me llama, loca y desnuda noche de estío.

¡Sonríe, tierra voluptuosa de fresco aliento,
Tierra de los árboles dormidos y húmedos,
Tierra del sol que ya se ha ido, tierra de las montañas de cumbre nebulosa,
Tierra del cristalino fluir de la luna llena, apenas tocada de azul,
Tierra del brillo y de la sombra manchando la corriente del río,
Tierra del gris límpido de las nubes que resplandecen y se aclaran para que yo las vea,
Tierra yacente y extendida, rica tierra de azahares!
Sonríe, porque llega tu amante.

Pródiga me has dado tu amor, te doy pues mi amor,
Mi apasionado amor indecible.


Walt Whitman
Traducción: Jorge Luis Borges


Song of Myself / Leaves of Grass
21
I am the poet of the Body and I am the poet of the Soul / The pleasures of heaven are with me and the pains of hell are with me, / The first I graft and increase upon myself, the latter I translate into a new tongue.

I am the poet of the woman the same as the man, / And I say it is as great to be a woman as to be a man, / And I say there is nothing greater than the mother of men.
I chant the chant of dilation or pride, / We have had ducking and deprecating about enough, / I show that size is only development.
Have you outstript the rest? are you the President? / It is a trifle, they will more than arrive there every one, and still pass on.
I am he that walks with the tender and growing night, / I call to the earth and sea half-held by the night.
Press close bare-bosom'd night - press close magnetic nourishing night! / Night of south winds - night of the large few stars! / Still nodding night - mad naked summer night.
Smile O voluptuous cool-breath'd earth! / Earth of the slumbering and liquid trees! / Earth of departed sunset - earth of the mountains misty-topt! / Earth of the vitreous pour of the full moon just tinged with blue! / Earth of shine and dark mottling the tide of the river! / Earth of the limpid gray of clouds brighter and clearer for my sake! / Far-swooping elbow'd earth - rich apple-blossom'd earth! / Smile, for your lover comes.
Prodigal, you have given me love - therefore I to you give love!
O unspeakable passionate love.

viernes

Mis angustias de conducta son fútiles, incesantemente cada vez más fútiles, al infinito. Es fútil lo que aparentemente no tiene, no tendrá, consecuencias. Pero para mí, sujeto amoroso, todo lo que es nuevo, lo que altera, no se recibe como si fuera un hecho sino como si fuera un signo que es necesario interpretar. Desde el punto de vista amoroso, es el signo, no el hecho, el que es consecuente (por su resonancia). Todo significa: mediante esta proposición yo me fraguo, me alto en el cálculo, me impido gozar.
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Contingencias. Pequeños acontecimientos, incidentes, reveses, fruslerías, mezquindades, futilidades, pliegues de la existencia amorosa; todo nudo factual cuya resonancia llega a atravesar las miras de la felicidad del sujeto amoroso, como si el azar intrigase contra él.
El incidente es fútil (siempre es fútil) pero va a atraer hacia sí todo mi lenguaje. Lo transformo enseguida en acontecimiento importante, pensado por algo que se parece al destino. Es una capa que cae sobre mí arrastrándolo todo. Circunstancias innumerables y tenues tejen así el velo negro de la malla; el tapiz de las ilusiones, de los sentidos, de las palabras. Como un pensamiento diurno enviado a un sueño, será el incidente el empresario del discurso amoroso, que va a fructificar gracias al capital de lo Imaginario.
En el incidente no es la causa lo que me retiene y repercute en mí, es la estructura. No recrimino, no sospecho, no busco las causas; veo con pavor la extensión de la situación en la que estoy preso; no soy el hombre del resentimiento, sino el de la fatalidad.
El incidente es para mí un signo, no un indicio: el elemento de un sistema, no la eflorescencia de una causalidad.

Roland Barthes

jueves

A veces creo que podríamos
conciliar los contrarios
hallar la centritud inmóvil de la rueda
salir de lo binario
ser el vertiginoso espejo que concentra
en un vértice último
esta ceremoniosa danza que dedico
a tu presente ausencia.

Julio Cortázar

viernes

Allí donde jamás he viajado, gozosamente más allá
de toda experiencia, tus ojos tienen su silencio:
en tu gesto más frágil hay cosas que me circundan,
o que no puedo tocar porque están tan cerca.

Tu más leve mirada me abrirá fácilmente
a pesar de haberme cerrado como dedos,
siempre me abrís pétalo por pétalo como la primavera abre
(tocando con destreza, misteriosamente) su primera rosa.

O si tu deseo fuera cerrarme, yo y
mi vida nos cerraremos bellamente, de repente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve descendiendo delicadamente en todas partes;

nada de lo que pudiéramos percibir en este mundo equivale
al poder de tu intensa fragilidad cuya textura
me coacciona con el color de sus campos,
dando sentido a la muerte y a la eternidad con cada hálito.

(No sé qué es aquello en vos que cierra
y que abre; sólo algo en mí entiende
que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas).
Nadie, ni siquiera la lluvia, tiene manos tan pequeñas.

e e cummings


Somewhere I have never travelled, gladly beyond
any experience, your eyes have their silence:
in your most frail gesture are things which enclose me,
or which I cannot touch because they are too near.
Your slightest look easily will unclose me
though I have closed myself as fingers,
you open always petal by petal myself as Spring opens
(touching skillfully, mysteriously) her first rose
Or if your wish be to close me, I and
my life will shut very beautifully, suddenly,
as when the heart of this flower imagines
the snow carefully everywhere descending;
nothing which we are to perceive in this world equals
the power of your intense fragility: whose texture
compels me with the colour of its countries,
rendering death and forever with each breathing
(I do not know what it is about you that closes
and opens; only something in me understands
the voice of your eyes is deeper than all roses).
Nobody, not even the rain, has such small hands.

.

martes

El estío, cansado, inclina la cabeza
para verse surgir, amarillo, del lago.
Hago mi camino cansado y polvoriento
por las alamedas en penumbra.
El viento titubea y corre entre los álamos.
A mis espaldas, el cielo empieza a enrojecer.
Delante de mí tengo el miedo de la noche.
Y crepúsculo. Y muerte.
Hago mi camino cansado y polvoriento,
y detenida y dudosa queda tras de mí
la juventud, que baja su hermosa cabeza
y se niega a acompañarme.

Herman Hesse









.

Esta es una película sobre un hombre y un pez
Esta es una película sobre la dramática relación entre hombre y pez
El hombre permanece entre la vida y la muerte
El hombre piensa
El caballo piensa
La oveja piensa
La vaca piensa
El perro piensa
El pez no piensa
El pez es mudo, inexpresivo
El pez no piensa porque el pez lo sabe todo
El pez sabe todo

Letra: Emir Kusturica
Música: Goran Bregović

This is a film about a man and a fish
This is a film about dramatic relationship between man and fish
The man stands between life and death
The man thinks
The horse thinks
The sheep thinks
The cow thinks
The dog thinks
The fish doesn't think
The fish is mute, expressionless
The fish doesn't think because the fish knows everything
The fish knows everything

lunes

No soy quien escucha
ese trote llovido que atraviesa mis venas.

No soy quien se pasa la lengua entre los labios,
al sentir que la boca se me llena de arena.

No soy quien espera,
enredado en mis nervios,
que las horas me acerquen el alivio del sueño,
ni el que está con mis manos, de yeso enloquecido,
mirando, entre mis huesos, las áridas paredes.

No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas.

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¿Dónde?

¿Me extravié en la fiebre?
¿Detrás de las sonrisas?
¿Entre los alfileres?
¿En la duda?
¿En el rezo?
¿En medio de la herrumbre?
¿Asomado a la angustia,
al engaño,
a lo verde?...
No estaba junto al llanto,
junto a lo despiadado,
por encima del asco,
adherido a la ausencia,
mezclado a la ceniza,
al horror,
al delirio.
No estaba con mi sombra,
no estaba con mis gestos,
más allá de las normas,
más allá del misterio,
en el fondo del sueño,
del eco,
del olvido.
No estaba.
¡Estoy seguro!
No estaba.
Me he perdido.


Oliverio Girondo

martes

En mis cuadernos escolares
En el pupitre y los árboles
En la arena en la nieve
Escribo tu nombre

En todas las páginas leídas
En todas las páginas en blanco
Piedra sangre papel o ceniza
Escribo tu nombre

En las imágenes doradas
En las armas de los guerreros
En la corona de reyes
Escribo tu nombre

En la jungla y el desierto
En los nidos en las retamas
En el eco de mi infancia
Escribo tu nombre

En las maravillas de las noches
En el pan blanco de los días
En las temporadas desposadas
Escribo tu nombre

En mis harapos azules
En el estanque sol enmohecido
En el lago luna viviente
Escribo tu nombre

En los campos en el horizonte
En las alas de los pájaros
Y en el molino de las sombras
Escribo tu nombre

En cada soplo de aurora
En el mar en los barcos
En la montaña demente
Escribo tu nombre

En la espuma de las nubes
En los sudores de la tormenta
En la lluvia espesa e insulsa
Escribo tu nombre

En las formas centelleantes
En las campanas de los colores
En la verdad física
Escribo tu nombre

En los senderos desvelados
En las carreteras desplegadas
En los lugares que desbordan
Escribo tu nombre

En la lámpara que se enciende
En la lámpara que se apaga
En mis casas reunidas
Escribo tu nombre

En el fruto cortado en dos
Duro espejo de mi habitación
En mi cama cáscara vacía
Escribo tu nombre

En mi perro codicioso y tierno
En sus orejas entrenadas
En su torpe pata
Escribo tu nombre

En el trampolín de mi puerta
En los objetos familiares
En el raudal del fuego bendito
Escribo tu nombre

En toda carne concedida
En la frente de mis amigos
En cada mano que se tiende
Escribo tu nombre

En el cristal de las sorpresas
En los labios atentos
Bien por encima del silencio
Escribo tu nombre

En mis refugios destruidos
En mis faros desplomados
En los muros de mi aburrimiento
Escribo tu nombre

En la ausencia sin deseos
En la soledad desnuda
En las marchas de la muerte
Escribo tu nombre

En la salud recobrada
En el riesgo desaparecido
En la esperanza sin recuerdos
Escribo tu nombre

Y por el poder de una palabra
Recomienzo mi vida
Yo nací para conocerte
Para nombrarte

Libertad.


Paul Eluard

Sur mes cahiers d'écolier / Sur mon pupitre et les arbres/ Sur le sable sur la neige / J'écris ton nom
Sur toutes les pages lues / Sur toutes les pages blanches / Pierre sang papier ou cendre / J'écris ton nom
Sur les images dorées / Sur les armes des guerriers / Sur la couronne des rois / J'écris ton nom
Sur la jungle et le désert / Sur les nids sur les genêts / Sur l'écho de mon enfance / J'écris ton nom
Sur les merveilles des nuits / Sur le pain blanc des journées / Sur les saisons fiancées / J'écris ton nom
Sur tous mes chiffons d'azur / Sur l'étang soleil moisi / Sur le lac lune vivante / J'écris ton nom
Sur les champs sur l'horizon / Sur les ailes des oiseaux / Et sur le moulin des ombres / J'écris ton nom
Sur chaque bouffée d'aurore / Sur la mer sur les bateaux / Sur la montagne démente / J'écris ton nom
Sur la mousse des nuages / Sur les sueurs de l'orage / Sur la pluie épaisse et fade / J'écris ton nom
Sur les formes scintillantes / Sur les cloches des couleurs / Sur la vérité physique / J'écris ton nom
Sur les sentiers éveillés / Sur les routes déployées / Sur les places qui débordent / J'écris ton nom
Sur la lampe qui s'allume / Sur la lampe qui s'éteint / Sur mes maisons réunis / J'écris ton nom
Sur le fruit coupé en deux / Dur miroir et de ma chambre / Sur mon lit coquille vide / J'écris ton nom
Sur mon chien gourmand et tendre / Sur ses oreilles dressées / Sur sa patte maladroite / J'écris ton nom
Sur le tremplin de ma porte / Sur les objets familiers / Sur le flot du feu béni / J'écris ton nom
Sur toute chair accordée / Sur le front de mes amis / Sur chaque main qui se tend / J'écris ton nom
Sur la vitre des surprises / Sur les lèvres attentives / Bien au-dessus du silence / J'écris ton nom
Sur mes refuges détruits / Sur mes phares écroulés / Sur les murs de mon ennui / J'écris ton nom
Sur l'absence sans désir / Sur la solitude nue / Sur les marches de la mort / J'écris ton nom
Sur la santé revenue / Sur le risque disparu / Sur l'espoir sans souvenir / J'écris ton nom
Et par le pouvoir d'un mot / Je recommence ma vie / Je suis né pour te connaître / Pour te nommer
Liberté.

viernes

El interrogador

No pregunto por las glorias ni las nieves,
quiero saber dónde se van juntando
las golondrinas muertas,
adónde van las cajas de fósforos usadas.
Por grande que sea el mundo
hay los recortes de uñas, las pelusas,
los sobres fatigados, las pestañas que caen.
¿Adonde van las nieblas, la borra del café,
los almanaques de otro tiempo?
Pregunto por la nada que nos mueve;
en esos cementerios conjeturo que crece
poco a poco el miedo,
y que allí empolla el Roc.

Julio Cortázar




Las cosas

El bastón, las monedas, el llavero,
la dócil cerradura, las tardías
notas que no leerán los pocos días
que me quedan, los naipes y el tablero,

un libro y en sus páginas la ajada
violeta, monumento de una tarde
sin duda inolvidable y ya olvidada,
el rojo espejo occidental en que arde

una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
láminas, umbrales, atlas, copas, clavos,
nos sirven como tácitos esclavos,

ciegas y extrañamente sigilosas!
Durarán más allá de nuestro olvido;
no sabrán nunca que nos hemos ido.

Jorge Luis Borges


Las cosas que vemos son las mismas cosas que llevamos en nosotros. No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso tantas personas viven una vida irreal. Ellos toman las imágenes exteriores como una realidad y no permiten que su propio mundo interior se mantenga firme. Se puede ser muy feliz así. Pero cuando se conoce la otra interpretación, ya no tenés la opción de seguir a la multitud.

Herman Hesse


The things we see are the same things that are within us. There is no reality except the one within contained within us. That is why so many people live such an unreal life. They take the images outside them for reality and never allow the world within to assert itself. You can be happy that way. But once you know the other interpretation you no longer have the choice of following the crowd.

jueves

las nubes pasan lentas deshaciéndose
es feriado en el cielo por lo menos
pasan pájaros altos y serenos
y sube un panadero va perdiéndose
arriba por el aire tan liviano
arriba en lo celeste del espacio
lo diáfano del día lo más lacio
del tiempo que parece suburbano
ya las nubes son otras en el cielo
son panes y ahora peces y ahora nada
sólo clima celeste en la delgada
marea de la brisa de tu pelo
es verano en el cielo y acá abajo
dan ganas de largar todo al carajo

Ramón Paz
http://pornosonetos.blogspot.com/



los cisnes mueren también en primavera
y ahí flotaba
muerto un domingo
de costado
girando en la corriente
y caminé hasta la rotonda
y divisé
dioses en carrozas,
perros, mujeres
rondando,
y la muerte
corrió adentro de mi garganta
como un ratón,
y oí la gente llegar
con sus canastos de camping
y sus risas
y me sentí culpable
por el cisne
como si la muerte
fuese algo vergonzoso
y me alejé caminando
como un idiota
y les dejé
mi hermoso cisne.

Charles Bukowski


swans die in the Spring too
and there it floated
dead on a Sunday
sideways
circling in current
and I walked to the rotunda
and overhead
gods in chariots
dogs, women
circled
and death
ran down my throat
like a mouse,
and I heard the people coming
with their picnic bags
and laughter,
and I felt guilty
for the swan
as if death
were a thing of shame
and like a fool
I walked away
and left them
my beautiful swan.


miércoles

Existe un placer innegable en saber que lo que se hace no posee ninguna base real, que da lo mismo realizar un acto que no realizarlo. Sin embargo, en nuestros gestos cotidianos contemporizamos con la vacuidad, es decir, alternativamente y a veces al mismo tiempo, consideramos este mundo como real e irreal. Mezclamos verdades puras con verdades sórdidas, y esa amalgama, vergüenza del pensador, es la revancha del ser normal.

E. M. Cioran


martes

Lo que la formulación artística tiene de vivo, tangible y no comprometido espiritualmente constituye el deleite de las masas burguesas, pero el apasionado incondicionalismo de la juventud sólo es cautivado por lo problemático. (...) Entregado por entero al espíritu, había agotado el conocimiento, molido la simiente y revelado secretos, poniendo en duda el talento y traicionando al arte. (...) Pero se diría que nada embota tan rápida y radicalmente las capacidades de un espíritu noble como la amarga y sutil fascinación del conocimiento; y es un hecho que, por melancólica y concienzuda que sea, la escrupulosidad del adolescente queda minimizada si se la compara con la sólida resolución del hombre que, dueño al fin de sí mismo, decide negar el saber y lo rechaza, prescindiendo altivamente de él en la medida en que amenace con paralizar, entorpecer y deshonrar la voluntad, la acción, el sentimiento e incluso la pasión.

Thomas Mann

jueves

Más que humano

El idiota estaba en el bosque, examinando torpemente la corteza de un roble muerto, cuando de pronto algo ocurrió. Dejó de mover las manos y alzó la cabeza alerta y vigilante. Sentía las urgencias de la primavera, como un animal, y quizá algo más que como un animal. Pero de pronto la primavera no fue sólo un aire denso y esperanzado y una animada resurrección de la tierra. La presión de una mano sobre su hombro no hubiera sido más real que aquel llamado.
Se incorporó con lentitud, como si temiera romper alguna cosa. Los extraños ojos le brillaban suavemente. Caminó (él que nunca había llamado a nadie, ni había sido llamado, ni había respondido) y fue hacia su meta presentida, voluntariamente, sin que nada exterior lo impulsara. Sentía, sin pensarlo, que en su interior despertaba una necesidad enquistada hasta entonces. Esa necesidad lo había acompañado toda su existencia, pero nunca había podido expresarla. Y ahora, al manifestarse de ese modo, la necesidad lanzaba un hilo a través de un abismo, uniendo el núcleo aislado y vivo al animal semimuerto donde ese mismo núcleo vivía encerrado. Era un mensaje lanzado directamente a la parte humana del idiota por intermedio de un instrumento que hasta ahora sólo había transmitido los confusos mensajes de un recién nacido, y que por esa misma razón nunca había sido escuchado atentamente. Pero ahora el instrumento hablaba, por decirlo así, en su propio idioma.
Tócame, tócame. Eso decía el llamado, envuelto en una gran ola de emoción. Era como un deseo, un ruego, un río de dulzura y necesidad.

Theodore Sturgeon

miércoles

El coraje en la guerra

Los otros paquetes eran cartas de su tía-abuela, poco numerosas y poco largas. No sé por qué las había conservado, pero la realidad era esa. Tal vez, simplemente, porque las había olvidado, como olvidara la factura del sastre de Londres, que encontró en el bolsillo de su uniforme en Amiens, aquel día de primavera.

Y esto:
... nosotros pensamos que ya empieza a ser hora de que vuelvas a casa. Tu abuelo se hace viejo, y parece que ahí no van a terminar nunca de pelear. Volvé entonces. Los yanquis están ahí, ahora. Que guerreen, si les gusta. Es la guerra de ellos. No es la nuestra.

Y nada más. Eso es. El valor, la temeridad -désele el nombre que se quiera-, es el relámpago, el instante sublime; y luego, ¡clic!, de nuevo las tinieblas, como antes. ¿La razón? Que es demasiado violento para ser un estado continuo. Y, si lo fuera, no sería un relámpago, una iluminación. Y, por eso, porque es instantáneo, no puede durar y prolongarse sino sobre el papel: una imagen, algunas palabras escritas, que un fósforo -llama minúscula e inocente que hasta un niño es capaz de encender- puede destruir en un instante. Una astilla de una pulgada de largo con azufre en la punta es más larga que el recuerdo o el dolor; una llama no más ancha que una moneda de cinco céntimos es más fuerte que el valor y la desesperación.

William Faulkner


domingo

Dos Marías

Yo no valgo por lo que hice, yo no valgo por lo que he renunciado; yo no valgo por lo que soy ni por lo que tengo. Yo tengo una sola cosa que vale, la tengo en mi corazón, me duele en el alma, me duele en mi carne y arde en mis nervios. Es el amor por este pueblo. Si este pueblo me pidiese la vida se la daría cantando.

Eva Duarte

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Ella tiene la nobleza del alma
Y nos muestra el camino
En la grandeza de su fe.

María, mujer pura y verídica
Su destino único inspira
A las mujeres de la humanidad.

Kery James
Maryam


Elle avait la noblesse de l'âme
Elle nous montre la voie
Par la grandeur de sa foi.

Maryam, femme pure et véridique
Et de par son destin unique
Inspire, les femmes de l'humanité.

miércoles

(...)

Recaigo en la conciencia de que soy idiota, de que cualquier cosa basta para alegrarme de la cuadriculada vida. (...)
Ahora estoy seguro de que no ser idiota es una de las cosas más importantes para la vida de un hombre, hasta que poco a poco me vaya olvidando, porque lo peor es que al final me olvido, por ejemplo acabo de ver un pato que nadaba en uno de los lagos del Bois de Boulogne, y era de una hermosura tan maravillosa que no pude menos que ponerme en cuclillas junto al lago y quedarme no sé cuánto tiempo mirando su hermosura, la alegría petulante de sus ojos, esa doble línea delicada que corta su pecho en el agua del lago y que se va abriendo hasta perderse en la distancia.

Mi entusiasmo no nace solamente del pato, es algo que el pato cuaja de golpe, porque a veces puede ser una hoja seca que se balancea en el borde de un banco, o una grúa anaranjada, enormísima y delicada contra el cielo azul de la tarde, o el olor de un vagón de tren cuando uno entra y se tiene un billete para un viaje de tantas horas y todo va a ir sucediendo prodigiosamente, el sándwich de jamón, los botones para encender o apagar la luz (una blanca y otra violeta), la ventilación regulable, todo eso me parece tan hermoso y casi tan imposible que tenerlo ahí a mi alcance me llena de una especie de sauce interior, de una verde lluvia de delicia que no debería terminar más.

Pero muchos me han dicho que mi entusiasmo es una prueba de inmadurez (quieren decir que soy idiota, pero eligen las palabras) y que no es posible entusiasmarse así por una tela de araña que brilla al sol, puesto que si uno incurre en semejantes excesos por una tela de araña llena de rocío, ¿qué va a dejar para la noche en que den King Lear? A mí eso me sorprende un poco, porque en realidad el entusiasmo no es una cosa que se gaste cuando uno es realmente idiota, se gasta cuando uno es inteligente y tiene sentido de los valores y de la historicidad de las cosas, y por eso aunque yo corra de un lado a otro del Bois de Boulogne para ver mejor el pato, eso no me impedirá esa misma noche dar enormes saltos de entusiasmo si me gusta como canta Fischer Dieskau.

Ahora que lo pienso la idiotez debe ser eso: poder entusiasmarse todo el tiempo por cualquier cosa que a uno le guste, sin que un dibujito en una pared tenga que verse menoscabado por el recuerdo de los frescos de Giotto en Padua. La idiotez debe ser una especie de presencia y recomienzo constante: ahora me gusta esta piedrita amarilla, ahora me gusta "L'année dernière à Marienbad", ahora me gustas tú, ratita, ahora me gusta esa increíble locomotora bufando en la Gare de Lyon, ahora me gusta ese cartel arrancado y sucio. Ahora me gusta, me gusta tanto, ahora soy yo, reincidentemente yo, el idiota perfecto en su idiotez que no sabe que es idiota y goza perdido en su goce, hasta que la primera frase inteligente lo devuelva a la conciencia de su idiotez y lo haga buscar presuroso un cigarrillo con manos torpes, mirando al suelo, comprendiendo y a veces aceptando porque también un idiota tiene que vivir, claro que hasta otro pato u otro cartel, y así siempre.

Julio Cortázar


jueves

Como árboles

Quién hubiera dicho
que estos poemas de otros
iban a ser míos

después de todo hay hombres que no fui
y sin embargo quise ser
sino por una vida
al menos por un rato
o por un parpadeo

en cambio hay hombres que fui
y ya no soy ni puedo ser
y esto no siempre es un avance
a veces es una tristeza

hay deseos profundos y nonatos
que prolongué como coordenadas
hay fantasías que me prometí
y desgraciadamente no he cumplido
y otras que me cumplí sin prometérmelas

hay rostros de verdad
que alumbraron mis fábulas
rostros que no vi más pero siguieron
vigilándome desde
la letra en que los puse

hay fantasmas de carne
otros de hueso
también los hay de lumbre y corazón
o sea cuerpos en pena almas en júbilo
que vi o toqué o simplemente puse
a secar
........ a vivir
................. a gozar
........................... a morirse

pero además está lo que advertí de lejos
yo también escuché una paloma
que era de otros diluvios
yo también destrocé un paraíso
que era de otras infancias
yo también gemí un sueño
que era de otros amores

así pues
desde este misterioso confín de la existencia
los otros me ampararon como árboles
con nidos o sin nidos
poco importa
no me dieron envidia sino frutos
esos otros están
aquí
sus poemas
son mentiras de a puño
son verdades piadosas
están aquí
........... rodeándome
....................... juzgándome
con las pobres palabras que les di

hombres que miran tierra y cielo
y a través de la niebla
o sin sus anteojos
también a mí me miran
con la pobre mirada que les di
son otros que están fuera de mi reino
claro
..... pero además
................... estoy en ellos

a veces tienen lo que nunca tuve
a veces aman lo que quise amar
a veces odian lo que estoy odiando
de pronto me parecen lejanos
tan remotos
que me dan vértigo y melancolía
y los veo minados por un duelo sin llanto

y otras veces en cambio
los presiento tan cerca
que miro por sus ojos
y toco por sus manos
y cuando odian me agrego a su rencor
y cuando aman me arrimo a su alegría

quién hubiera dicho
que estos poemas míos
iban a ser
de otros.


Mario Benedetti


martes

Los sentimientos y observaciones del hombre solitario son al mismo tiempo más confusos y más intensos que los de las gentes sociables; sus pensamientos son más graves, más extraños y siempre tienen un matiz de tristeza. Imágenes y sensaciones que se esfumarían fácilmente con una mirada, con una risa, un cambio de opiniones, se aferran fuertemente en el ánimo del solitario, se ahondan en el silencio y se convierten en acontecimientos, aventuras, sentimientos importantes. La soledad engendra lo original, lo atrevido, y lo extraordinariamente bello: la poesía. Pero engendra también lo desagradable, lo inoportuno, absurdo e inadecuado.

Thomas Mann


Die Beobachtungen und Begegnisse des Einsam-Stummen sind zugleich verschwommener und eindringlicher als die des Geselligen, seine Gedanken schwerer, wunderlicher und nie ohne einen Anflug von Traurigkeit. Bilder und Wahrnehmungen, die mit einem Blick, einem Lachen, einem Urteilsaustausch leichthin abzutun wären, beschäftigen ihn über Gebühr, vertiefen sich im Schweigen, werden bedeutsam, Erlebnis, Abenteuer, Gefühl. Einsamkeit zeitigt das Originale, das gewagt und befremdend Schöne, das Gedicht. Einsamkeit zeitigt aber auch das Verkehrte, das Unverhältnismäßige, das Absurde und Unerlaubte.

lunes

Nocturno

Frescor de los vidrios al apoyar la frente en la ventana.
Luces trasnochadas que al apagarse nos dejan todavía más solos.
Telaraña que los alambres tejen sobre las azoteas.
Trote hueco de los jamelgos que pasan y nos emocionan sin razón.
¿A qué nos hace recordar el aullido de los gatos en celo,
y cuál será la intención de los papeles
que se arrastran en los patios vacíos?
Hora en que los muebles viejos aprovechan para sacarse las mentiras,
y en que las cañerías tienen gritos estrangulados,
como si se asfixiaran dentro de las paredes.
A veces se piensa,
al dar vuelta la llave de la electricidad,
en el espanto que sentirán las sombras,
y quisiéramos avisarles
para que tuvieran tiempo de acurrucarse en los rincones.
Y a veces las cruces de los postes telefónicos,
sobre las azoteas,
tienen algo de siniestro
y uno quisiera rozarse a las paredes,
como un gato o como un ladrón.
Noches en las que desearíamos
que nos pasaran la mano por el lomo,
y en las que súbitamente se comprende
que no hay ternura comparable
a la de acariciar algo que duerme.

Oliverio Girondo

jueves

Augurios de inocencia

Para ver el mundo en un grano de arena,
Y el cielo en una flor silvestre,
Abarca el infinito en la palma de tu mano
Y la eternidad en una hora.

William Blake


To see the world in a grain of sand,
And heaven in a wild flower,
Hold infinity in the palm of your hand
And eternity in an hour.

He who binds himself to a joy
Does the winged life destroy;
He who kisses joy as it flies
Lives in eternity's sun rise.



Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto,
sino darse y tomar perdida, ingenuamente,
tal vez pude elegir, o necesariamente,
tenía que pedir sentido a toda cosa.
Tal vez no fue vivir este estar silenciosa
y despiadadamente al borde de la angustia
y este terco sentir debajo de su música
un silencio de muerte, de abismo a cada cosa.
Tal vez debí quedarme en los amores quietos
que podrían llenar mi vida con un nombre
en vez de buscar al evadido del hombre,
despojado, sin alma, ser puro, esqueleto.
Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto.
sino amarse y amar, perdida, ingenuamente.
Tal vez pude subir como una flor ardiente
o tener un profundo destino de semilla
en vez de esta terrible lucidez amarilla
y de este estar de estatua con los ojos vacíos.
Tal vez pude doblar este destino mío
en música inefable. O necesariamente...

Idea Vilariño

miércoles

Doble invención

Cuando la rosa que nos mueve
cifre los términos del viaje,
cuando en el tiempo del paisaje
se borre la palabra nieve,

habrá un amor que al fin nos lleve
hasta la barca de pasaje
y en esta mano sin mensaje
despertará tu signo leve.

Creo que soy porque te invento,
alquimia de águila en el viento
desde la arena y las penumbras,

y tú en esa vigilia alientas
la sombra con la que me alumbras
y el murmurar con que me inventas.

Julio Cortázar

domingo

Leurs yeux toujours purs

Sus ojos siempre puros

Días de lentitud, días de lluvia,
días de espejos rotos y de agujas perdidas,
días de párpados cerrados al horizonte de los mares,
de horas todas iguales, días de cautiverio.

Mi espíritu que brillaba aún sobre las hojas y las flores,
mi alma está, como el amor, desnuda.
La aurora que se olvida le hace inclinar su rostro
y contemplar su cuerpo obediente y vano.

Pero yo vi los más bellos ojos del mundo,
dioses de plata que tenían zafiros en las manos,
verdaderos dioses, pájaros en la tierra
y en el agua, los vi.

Sus alas son las mías, nada existe
sino su vuelo que sacude mi miseria,
su vuelo de estrella y resplandor,
su vuelo de tierra, su vuelo de piedra
sobre los ríos de sus alas.

Mi pensamiento sostenido por la vida y la muerte.


Paul Eluard


Jours de lenteur, jours de pluie,
Jours de miroirs brisés et d'aiguilles perdues,
Jours de paupières closes à l'horizon des mers,
D'heures toutes semblables, jours de captivité,
Mon esprit qui brillait encore sur les feuilles
Et les fleurs, mon esprit est nu comme l'amour,
L'aurore qu'il oublie lui fait baisser la tête
Et contempler son corps obéissant et vain.
Pourtant j'ai vu les plus beaux yeux du monde,
Dieux d'argent qui tenaient des saphirs dans leurs mains,
De véritables dieux, des oiseaux dans la terre
Et dans l'eau, je les ai vus.
Leurs ailes sont les miennes, rien n'existe
Que leur vol qui secoue ma misère,
Leur vol d'étoile et de lumière
Leur vol de terre, leur vol de pierre
Sur les flots de leurs ailes.
Ma pensée soutenue par la vie et la mort.


sábado

Solo de piano

Ya que la vida del hombre no es sino una acción a distancia,
Un poco de espuma que brilla en el interior de un vaso;
Ya que los árboles no son sino muebles que se agitan:
No son sino sillas y mesas en movimiento perpetuo;
Ya que nosotros mismos no somos más que seres
(Como el dios mismo no es otra cosa que dios)
Ya que no hablamos para ser escuchados
Sino para que los demás hablen
Y el eco es anterior a las voces que lo producen;
Ya que ni siquiera tenemos el consuelo de un caos
En el jardín que bosteza y que se llena de aire,
Un rompecabezas que es preciso resolver antes de morir
Para poder resucitar después tranquilamente
Cuando se ha usado en exceso de la mujer;
Ya que también existe un cielo en el infierno,
Dejad que yo también haga algunas cosas:

Yo quiero hacer un ruido con los pies
Y quiero que mi alma encuentre su cuerpo.


Nicanor Parra



I

El alba inútil me sorprende en una esquina desierta; sobreviví a la noche.

Las noches son como olas orgullosas; olas azul oscuro, de pesadas crestas, cargadas con los tonos de profundos despojos, cargadas de improbables y deseables cosas.

Las noches acostumbran misteriosos dones y rechazos, de cosas que se dan por la mitad y a medias se retienen, de delicias que albergan un hemisferio oscuro. Así obra la noche, yo te digo.

La marea, esa noche, me dejó los jirones y retazos disjuntos de costumbre: algunas amistades que odio, para charlar; música para sueños; la humareda de cenizas amargas. Las cosas a las que mi corazón hambriento no puede hallarles uso. La gran ola te trajo.

Palabras y palabras, cualesquiera, tu risa; y vos tan perezosa e incesantemente bella. Hablamos, y olvidaste las palabras.

El alba destructora me encuentra en una calle desierta, en mi ciudad.

Tu perfil que se aleja, los sonidos que conforman tu nombre, la cadencia de tu risa: esos son los ilustres juguetes que dejaste para mí.

Los revuelvo en el alba, los pierdo, los encuentro; se los cuento a los escasos perros vagabundos y a las pocas estrellas vagabundas del alba.

Tu rica vida oscura…

Debo alcanzarte, de algún modo; aparto estos ilustres juguetes que dejaste para mi, quisiera tu mirada subrepticia, tu sonrisa real; esa sonrisa solitaria y mordaz que la frialdad de tu espejo conoce.


J. L. Borges
Traducción: Ezequiel Zaidenwerg
http://zaidenwerg.blogspot.com/


The useless dawn finds me in a deserted streetcorner; I have outlived the night.
Nights are proud waves: darkblue topheavy waves laden with all hues of deep spoil, laden with things unlikely and desirable.
Nights have a habit of mysterious gifts and refusals, of things half given away, half, withheld, of joys with a dark hemisphere. Nights act that way, I tell you.
The surge, that night, left me the customary shreds and odd ends: some hated friends to chat with, music for dreams, and the smoking of bitter ashes. The things my hungry heart has no use for. The big wave brought you.
Words, any words, your laughter; and you so lazily and incessantly beautiful. We talked and you have forgotten the words.
The shattering dawn finds me in a deserted street of my city.
Your profile turned away, the sounds that go to make your name, the lilt of your laughter: these are illustrious toys you have left me.
I turn them over in the dawn, I lose them, I find them; I tell them to the few stray dogs and to the few stray stars of the dawn.
Your dark rich life…
I must get at you, somehow: I put away those illustrious toys you have left me, I want your hidden look, your real smile —that lonely, mocking smile your cool mirror knows.

II

¿Con qué podría retenerte?
Te ofrezco calles escuálidas, desesperados ocasos, la luna de suburbios harapientos.
Te ofrezco la amargura de un hombre que ha mirado larga y largamente la luna solitaria.
Te ofrezco mis ancestros, mis muertos, los fantasmas que los vivos honraron en mármol (...) ahora fantasmas sobre caballos desvanecidos.
Te ofrezco cualquier sapiencia que pudieran contener mis libros, y cualquier hombría o humor que pudiera contener mi vida.
Te ofrezco la lealtad de un hombre que nunca ha sido leal.
Te ofrezco el núcleo de mí mismo que de algún modo he preservado -el corazón central que no pacta en palabras, y no trafica con sueños y no es tocado por el tiempo ni por el goce ni por las adversidades.
Te ofrezco el recuerdo de una rosa amarilla vista al atardecer años antes de que nacieras.
Te ofrezco explicaciones sobre vos, teorías sobre vos, auténticas y sorprendentes novedades de vos.
Te puedo dar mi soledad, mi oscuridad, el hambre de mi corazón; intento sobornarte con incertidumbre, con peligro, con derrota.


J. L. Borges


What can I hold you with?
I offer you lean streets, desperate sunsets, the moon of ragged suburbs.
I offer you the bitterness of a man who has looked long and long at the lonely moon.
I offer you my ancestors, my dead men, the ghosts that living men have honoured in marble (...) now ghosts on vanished horses.
I offer you whatever insight my books may hold, whatever man-liness or humour my life.
I offer you the loyalty of a man who has never been loyal.
I offer you that kernel of myself that I have saved, somehow –the central heart that deals not in words, traffics not with dreams and is untouched by time, by joy, by adversities.
I offer you the memory of yellow rose seen at sunset, years before you were born.
I offer you explanations of yourself, theories about yourself, authentic and surprising news of yourself.
I can give you my loneliness, my darkness, the hunger of my heart; I am trying to bribe you with uncertainty, with danger, with defeat.

miércoles

Me seducen las distancias lejanas, el inmenso vacío que proyecto sobre el mundo. Crece en mí una sensación de vaciedad; se infiltra en mi cuerpo como un fluido ligero e impalpable. En su avance, como una dilación hasta el infinito, percibo la presencia misteriosa de los sentimientos más contradictorios que ha albergado jamás el alma humana. Soy feliz e infeliz a la vez. Estoy exaltado y deprimido, desbordado por el placer y la desesperación en las más contradictorias armonías. Estoy tan alegre y tan triste que mis lágrimas reflejan el cielo y la tierra al mismo tiempo. Aunque sea solamente por el regocijo de mi tristeza, querría que no hubiera más muerte en esta Tierra.

E. M. Cioran


I am lured by faraway distances, the immense void I project upon the world. A feeling of emptiness grows in me; it infiltrates my body like a light and impalpable fluid. In its progress, like a dilation into infinity, I perceive the mysterious presence of the most contradictory feelings ever to inhabit a human soul. I am simultaneously happy and unhappy, exalted and depressed, overcome by both pleasure and despair in the most contradictory harmonies. I am so cheerful and yet so sad that my tears reflect at once both heaven and earth. If only for the joy of my sadness, I wish there were no death on this earth.

Datos personales

gabriela fanzone
BA, Argentina
Estas son algunas lecturas que voy capturando en mi memoria emocional; en algunos casos aventuro humildes traducciones. Este espacio alberga arte en palabras que espero retransmitir a otros, trazando en el camino un breve retrato de mí misma.
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